martes, 28 de agosto de 2012

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

Apocalipsis 6:1-8
     
     El capítulo 6 de Apocalipsis inicia con la apertura de los sellos del rollo que estaba en la mano derecha de Dios.

     El Cordero, o sea Jesucristo, es el único digno de desatar los sellos para poder abrir el libro.

     Este libro había estado sellado desde que Dios reveló estas cosas al profeta Daniel y le dio la orden de sellarlo hasta que llegara el tiempo señalado, o sea, el tiempo del fin: ¨Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentarᨠ(Daniel 12:4). Así que esto nos dice que desde el día que se le dio a Juan el Apocalipsis, estamos en el tiempo del fin.

     Lo que se va a revelar a partir del capítulo 6 de Apocalipsis corresponde a los hechos que marcarán el fin de este orden mundano. La apertura de los primeros cuatro sellos del libro que estaba en la mano derecha de Dios en el trono, inicia con la aparición de cuatro raros jinetes a los que se les ha llamado Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Se refiere a los hechos de la historia de la humanidad, del pasado, del presente y del futuro, podríamos decir que representa el gobierno del hombre hasta que Cristo venga.

     Esto es algo que ocurre en la tierra. Cada uno de estos jinetes es presentado a Juan de parte de uno de los cuatro seres vivientes. Si pensáramos que estos cuatro seres representan los cuatro puntos cardinales, entonces podríamos decir que lo que nos están indicando es que todo el planeta estará sometido a estos monstruos que entrarán en escena.

     Esta escena de Apocalipsis está de acuerdo con lo que encontramos en Zacarías 1: 8-10, que dice: ¨Vi de noche, y he aquí un varón que cabalgaba sobre un caballo alazán, el cual estaba entre los mirtos que había en la hondura; y detrás de él había caballos alazanes, overos y blancos. Entonces dije: ¿Qué son éstos, señor mío? Y me dijo el ángel que hablaba conmigo: Yo te enseñaré lo que son éstos. Y aquel varón que estaba entre los mirtos respondió y dijo: Estos son los que Jehová ha enviado a recorrer la tierra. Y ellos hablaron a aquel ángel de Jehová que estaba entre los mirtos, y dijeron: Hemos recorrido la tierra, y he aquí toda la tierra está reposada y quieta¨.

     Estas imágenes han sido motivo de inspiración para muchos artistas plásticos y para la creación de películas de terror. Un cuadro muy parecido a este de los cuatro jinetes lo vemos también en el mismo libro de Zacarías en el capítulo 6, donde aparecen cuatro carros tirados por caballos, y cada carro tiene caballos de diferentes colores, y que de alguna manera están asociados a estos cuatro jinetes de Apocalipsis.

     En verdad los jinetes del Apocalipsis presagian calamidades mayúsculas para el mundo, son mensajeros de muerte. Es cierto que los males que estos jinetes representan han estado presentes en el mundo desde que entró el pecado en el hombre, pero el hecho de que aparezcan aquí de manera especial indica una actividad como nunca antes se ha visto en la historia. Basta echar un vistazo a la historia universal para darse cuenta que las calamidades descritas en estas escenas dantescas, han ido arreciando su participación en el planeta con el paso de los años, creando nuevas y más sofisticadas maneras de infringir daño. A estos jinetes se unen el crimen de toda clase, como el narcotráfico, el terrorismo y todo tipo de intento del hombre por imponer su voluntad por encima de toda ley.

     Veamos el significado de cada uno de estos jinetes:

1.- El Jinete del Caballo Blanco.

     No se puede confundir este primer jinete con el jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, que representa a Jesucristo en todo su poderío como rey. Ninguno de estos jinetes del capítulo 6 de Apocalipsis representa a Jesucristo. Este jinete del capítulo 6 es más bien una antítesis del jinete verdadero que aparece en el capítulo 19. Este jinete del caballo blanco de Apocalipsis 6 representa más bien a los conquistadores del mundo que han surgido al través del tiempo con la intención de someter al mundo bajo su dominio.

     Este jinete representa a los reyes, emperadores, dictadores y gobernantes del mundo que se pueden identificar en la historia. La corona en su cabeza implica el dominio que tienen sobre los demás. Este jinete representa a las grandes empresas invasoras, a las grandes batallas que se han librado para imponer el poder a los hombres. Es la lucha del hombre por el hombre, el dominio del hombre sobre sus semejantes, que ha dado origen a los grandes imperios de la tierra y   que ha forjado la civilización tal como la conocemos hoy.

     Este jinete del caballo blanco del capítulo 6 representa a los gobernantes de la tierra a los que Jesús se refirió de forma negativa: ¨Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad¨ (Mateo 20:25). Este tipo de gobierno no es del agrado del Señor, por lo que podemos ver. Así que este jinete no representa el ideal de Dios, aun cuando él se sirva de este tipo de gobernantes en muchos momentos de la historia, y hasta nos mande a respetar y obedecer a las autoridades establecidas: ¨Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas¨ (Romanos 13:1). Pero, aunque Dios no esté de acuerdo con el modo arbitrario como el hombre impone su poder en el mundo, sí está de acuerdo que debe haber algún tipo de gobierno en este mundo, hasta que él venga; ya que de lo contrario reinaría el caos y la anarquía.

     En la expresión ¨salío venciendo y para vencer¨ de Apocalipsis 6:2, podemos ver que este jinete del caballo blanco es un personaje que va a la conquista del poder, el arco representa su actitud guerrerista para lograr sus fines, y esto habla de las grandes conflagraciones bélicas que se han suscitado en el mundo.

     Ningún cristiano que esté de alguna manera involucrado en los procesos políticos del mundo debería ignorar el retrato que se hace aquí de un gobernante ávido de poder y gloria personal. Este personaje es una muestra de hasta dónde puede llegar la codicia humana en procura de ejercer autoridad sobre los demás. El jinete del caballo blanco de Apocalipsis 6 es un personaje envanecido en su lucha por lograr el poder, y va en busca de él a todo costo y con una saña diabólica.

     Este primer jinete es el que desata la aparición de los otros tres jinetes. Con esto queremos decir que este jinete es el principal causante de la mayoría de los males acaecidos en el mundo, como secuela de la guerra; nos referimos a las masacres, pestes, hambrunas y genocidios, que a grandes rasgos es lo que representan los demás jinetes. Este primer caballo blanco arrastra consigo a los otros tres jinetes que terminarán de completar la obra macabra que el primero ha iniciado.

2.- El Jinete del Caballo Rojo.

     La apertura del segundo sello da lugar al jinete del caballo bermejo o rojo. Este jinete es el emisario de muerte del primer jinete, este es el responsable de desatar las guerras en el mundo, de crear conflictos que darán al traste con el mundo, por medio de grandes derramamientos de sangre.

     Las guerras han sido un flagelo que ha provocado maldad sin cuento en la tierra. Según cifras que se manejan, solamente a partir del año 1700 DC, en el mundo ha habido más de 100 millones de muertos por causa de las guerras, y el 90% de estas víctimas han ocurrido sólo en el Siglo XX. Solamente en la primera y segunda guerra mundial hubo alrededor de 88 millones de víctimas.

     Este jinete que lleva la espada tiene la encomienda de provocar pleitos, contiendas y disensiones entre los hombres, a fin de que se maten unos a otros. Es como un demonio que incita a la humanidad a pelearse unos contra otros. Este jinete representa una fuerza del mal que está activa en el mundo con el propósito de hacerle la vida imposible al hombre sobre el planeta. Cuando miramos las noticias nos damos cuenta de qué manera este jinete se cumple en la vida de nuestro mundo hoy más que nunca.

     A este jinete lo vemos activo en todo tipo de desavenencia que termina de manera sangrienta. A esto se refirió Santiago en su carta, cuando dice: ¨¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís¨ (Santiago 4:1,2). Hay un poder maligno escondido muy cerca de nosotros que se nutre de nuestras bajas pasiones y que hace su aparición cuando permitimos que estos malos sentimientos se aniden en nuestro corazón.

3.- El Jinete del Caballo Negro.

     El jinete del caballo negro representa el hambre y la crisis económica que se manifiesta en el mundo después de la guerra. Como consecuencia de la guerra vienen las precariedades en el mundo. El mundo quedó devastado después de la segunda guerra mundial, y principalmente el continente europeo. Las consecuencias económicas de la segunda guerra mundial fueron cruciales para el deterioro del continente europeo. Sus ciudades y campos de cultivo quedaron destruidos, resultando todo esto en un gran caos, que de no haber sido por la intervención de los Estados Unidos, hubiera sido imposible sacar a este continente de la miseria. Precisamente, producto de su participación protagónica en la segunda guerra mundial, los Estados Unidos lograron consolidarse como potencia mundial.

     Además, como resultado de esta gran conflagración bélica, se creó una institución mundial con el propósito de evitar que el mundo volviera de nuevo a enfrentarse a una situación de tal magnitud, nos referimos a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Quiero resaltar un hecho importante con relación a la ONU, y es que, en los jardines de sus edificaciones en Nueva York, se puede ver una escultura que representa a un hombre martillando un arma de guerra para convertirla en instrumento de labranza. Esta es una obra del escultor ruso Yevgeny Viktorovich Vuchetich, y la Federación Rusa la regaló a este organismo internacional. Lo interesante de todo esto es que esta obra escultórica de grandes proporciones está inspirada en Miqueas 4:3: ¨Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra¨. Esta es una muestra de cómo el hombre está convencido de la triste realidad que representa el flagelo de la guerra.

     Si la humanidad se volviera a enfrascar en una tercera guerra mundial, las consecuencias resultarían en una aniquilación total. Por eso creemos que el intento de una tercera guerra mundial lo será la guerra de Armagedón, la cual será frustrada por la segunda venida de Cristo, quien vendrá para neutralizar las fuerzas del anticristo y dar paso a un nuevo orden mundial, donde el verdadero jinete del caballo blanco reinará en el mundo por mil años.

     Este jinete del caballo negro nos habla de un tiempo tan precario en el mundo, que todo será racionado para poder sobrevivir. En muchas películas que se han hecho podemos apreciar qué pasaría en el mundo si faltara el alimento en la proporción que es posible conseguirlo hoy. Podría llegar un tiempo en el que aún con el dinero no se encontraría comida a la manera como la conseguimos hoy. Yo diría que cada uno de estos jinetes representan situaciones extremas de calamidad en el mundo, que en un momento dado se ha presentado y se podría presentar aún.

4.- El Jinete del Caballo Amarillo.

     La más mortífera de las imágenes la tenemos en el jinete del caballo amarillo, el cual deja tras sí una estela de mortandad violenta, de peste mortífera y un salvajismo en todos los ámbitos de la tierra. Es como si en este jinete se juntaran los otros tres al mismo tiempo, asestando un último golpe a la humanidad: ¨Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra¨ (Apocalipsis 6:8).

     La aparición de este jinete es fatal para el mundo, pues provocará más muertes que todos los demás juntos.
  
En el Siglo VI d.C. se registró una de las epidemias más mortíferas conocidas por el hombre, específicamente en Constantinopla, provocando la muerte de más de la mitad de la población. Fue muy desastrosa también la llamada peste negra, que alcanzó a Europa desde China en 1348. Otras pestes mortíferas que han diezmado la población mundial son la peste bubónica y la peste neumónica; esta última una de las enfermedades más infecciosas y mortales, tanto que sus víctimas morían tres días después de la aparición de su brote. En el país de Haití, vecino de República Dominicana, hemos visto en los últimos años como el cólera ha sido el responsable de casi cinco mil muertos y decenas de miles hospitalizados.

     Más de 35 millones de personas han muerto por causa de la epidemia del Sida, y en toda la historia de esta enfermedad, alrededor de 77 millones de personas se han infectado. Y los datos serían interminables para hablar de lo que este jinete del caballo amarillo representa para el mundo.

     Frente a todo esto, uno pensaría que esto sería suficiente para que el hombre se volviera a Dios, pero no es así. Lamentablemente, en vez de la humanidad acercarse a Dios humillada, hoy vemos como abiertamente los hombres desafían todo lo que ha sido establecido por el Creador, y viven vidas réprobas en el mundo, sin ningún pudor. Por eso creemos que la actividad de estos jinetes se hará cada día más latente en el mundo, pues el hombre cada día se aparta más de Dios.

     Mi consejo para los creyentes es que cada día nos aferremos más a nuestra fe y nos apartemos de las cosas del mundo.

Sermón predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 26 de Agosto de 2012.



VEA EL VÍDEO DE ESTE MENSAJE:


lunes, 12 de marzo de 2012

EL CARNAVAL


Si no fuera por mis convicciones, pensaría que verdaderamente nosotros los seres humanos venimos del mono. Cuando uno ve a la gente actuar como lo hacen muchos dominicanos, y en particular, muchos maeños, llenando de  porquería y asquerosidad todo a su paso, de tal manera que en un solo día y en una sola noche, son capaces de convertir una ciudad bonita en un vertedero insoportable y hediendo, aparte del desorden infernal que arman cuando de ¨carnaval¨ se trata, resultaría difícil pensar que eso lo hicieron gente civilizada y ¨cristiana¨.

En estas carnestolendas, el ¨rey momo¨ son las autoridades, y lo son no sólo en carnaval, sino todo el tiempo, cuando no sólo permiten este comportamiento indignante, sino que dan permiso para que se haga toda clase de inmundicia (aunque al otro día ellos tengan que recoger toda la suciedad). Eso hacen los miserables progenitores apoyadores, que luego salen a dar la cara por sus hijos malcriados e indisciplinados, diciéndoles con esto que tienen un padre que los respalda, no importa lo que sea que hagan.

A veces me asalta la creencia de que este es un país huérfano, pero no, no es que sea huérfano, es que los que lo gobiernan son peores que los que son gobernados. Los que nos gobiernan no respetan ellos mismos la ley, mucho menos la van a hacer cumplir. Este es un país, en el que para que un funcionario se motive a cumplir medianamente la ley, un grupo de vecinos tiene que ir a quejarse mil ochocientas veces, hasta dejar convencido al ¨incumbente¨ (aunque esta palabra no está en el diccionario creo que significa ¨al que le incumbe¨) de que la problemática es real.

Aquí la ley dice cosas maravillosas que en la práctica son soberanamente invisibles e inservibles. Si una persona que no sea de este país tuviera acceso a todo el legajo de leyes que norman nuestra conducta ciudadana, pensaría que este es un paraíso, pero se desengañaría, inmediatamente pisara nuestro suelo. Nuestras leyes prohíben en el papel los molestosos ruidos de los colmadones y de cualquier tipo, y también prohíben en la letra la exhibición de bebidas alcohólicas en plena vía pública. Pero eso no significa nada, eso no quiere decir nada, porque en la práctica, la norma es que las autoridades dan permiso para que se establezcan negocios indecentes y molestosos en cualquier lugar que le dé la gana a quien sea.

Antes teníamos las famosas ¨barras¨ (que eran un antro de corrupción), y eso estaba mal; a tal grado, que fueron erradicadas. Pero ahora los colmadones son peores que las barras, porque son ¨peores¨ y porque esa ¨cosa fatal¨ está por todas partes, como un monumento cotidiano a nuestra falta de prudencia, de cordura y de decoro.

Y lo más triste de todo esto es que los que permiten y propician todo esto se llaman a sí mismos ¨cristianos¨. ¨Cristianos¨ que hacen un culto al diablo, no son más ¨cristianos¨ que lo que se junta en cierta comida con el moro.

A pesar de todo este comportamiento tan irracional, todavía prefiero seguir creyendo que se puede hacer algo para superar la afición pecaminosa de querer dar la razón a los evolucionistas. Porque en definitiva, como somos criaturas de Dios, hechos a su imagen y semejanza, queda la esperanza de que algún día se llegue a recapacitar, y esta sociedad se vuelva a Dios.

Leandro González                                                                  
Pastor de la Primera Iglesia Bautista de Mao.

domingo, 5 de febrero de 2012

LA SOBERANIA DE DIOS Y EL DESIGNIO DE LA VIDA

 Hebreos 9:27

¨Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio¨. 

El concepto del destino no cuadra con la enseñanza bíblica. Y mucho menos en relación con aquellos que han nacido de nuevo y que han sido hechos hijos de Dios, los cuales son guiados por Dios en toda su vida.

Los hijos de Dios gozan de un cuidado especial departe de Dios, diferente de aquellos que no se han arrepentido. Por este motivo un creyente debe vivir confiado en este mundo, confiado en el poder de Dios y en su providencia, la cual no le faltará: ¨Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados¨ (Romanos 8:28).

La vida del cristiano es una vida con propósito. En la vida del cristiano no hay nada al azar. Dios ha establecido los parámetros por los cuales vivir, y si  en alguna parte del camino nos descuidamos, Dios siempre tiene la forma de hacernos volver en sí.

Aun cuando el cristiano, por su fe en Cristo, entra en un estado especial de gracia, y se convierte en alguien especial para Dios,  Pero sin embargo Dios tiene cuidado de todo el mundo en sentido general.

En el orden del cuidado de Dios en sentido general, el sol sale para todos, Dios hace llover sobre todos. Dios tiene cuidado del planeta a pesar de las imprudencias humanas, todo esto en sentido general y no especial.

Dios tiene dominio de todas las cosas, y todo se desarrolla conforme a sus designios. A Dios no se le escapa ningún detalle respecto de la vida y de la muerte.
    
1.- Dios Es el Dador de la Vida.

La vida no existe aparte de Dios, el autor de la vida es Dios y también él es quien la sostiene, quien la sustenta. Todo lo que vive lo hace por causa de Dios. En el planeta tierra existe la vida microscópica, la vida vegetal, la vida animal y la vida humana. El diseño de cada una de estas categorías es el producto del designio divino. Nada ocurre por casualidad, sino por causalidad, y la causa de todas las cosas es Dios.

Dios ha establecido en cada ser vivo el mecanismo para su reproducción y regeneración. Este proceso lo vemos en las plantas, en los animales y en los seres humanos. La ingeniería genética está descubriendo cómo es posible reconstruir partes del cuerpo humano, tanto internas como externas, por medio del ADN. Veía recientemente en un canal de televisión, cómo científicos estadounidenses pueden cultivar miembros del cuerpo, como orejas, por ejemplo, utilizando las mismas sustancias de que está compuesto el cuerpo humano, y utilizando los gens de los ADNs. Y sometidos estos elementos a condiciones similares a las que tiene el feto en el vientre de la madre, provocan que se forme el órgano, tal y como lo hace dentro del vientre materno.

Esta lectura genética en cada parte de nuestro cuerpo, nos habla de un Creador asombrosamente detallista y complejo, el cual nos ha dado la vida. Estos adelantos científicos cumplen una profecía bíblica  en Daniel 12:4: ¨Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará¨.
 
Al mismo tiempo que estos adelantos científicos sirven para ayudar a la humanidad en muchas formas, ponen de manifiesto las maravillas de la creación de Dios. Los científicos que ignoren la mano de Dios en todo esto, no tendrán excusa en el día del juicio, pues Dios les ha dado evidencias sobradas de su intervención en los procesos de la vida.

2.- Dios Ha Determinado la Muerte.

La muerte es el producto de un decreto divino. La muerte no surge sola. La muerte tiene su origen por causa de la desobediencia del hombre, quien había violado un principio de Dios, y esta ley l estaba acompañada de un decreto: ¨Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás¨ (Génesis 2: 16,17). Entonces el hombre muere por causa del pecado y también provoca la muerte de otros cuando mata por razones de odio o maldad, por venganza, por accidente o por razones de justicia.

Ahora bien, Dios ha regulado la muerte, así como ha regulado la vida. Dios le ha dado al hombre potestad para determinar la vida de los animales y de las plantas, pero no así para determinar de entre los hombres quién vive o quién muere. El designio de la vida humana es potestad sólo de Dios. Por este motivo Dios ha establecido leyes que rigen el comportamiento humano y hasta donde llegan los derechos del hombre sobre el hombre.

Algunas veces Dios le permite al hombre determinar, en ciertos casos, acerca de la vida humana; pero siempre, esta decisión humana tiene que obedecer a principios divinos previamente establecidos por Dios. El hombre que juzga al otro hombre fuera de estos principios de justicia, estará traspasando los límites que Dios ha establecido.

En el Antiguo Testamento Dios había dado instrucciones a Moisés para la implementación de la Ley del Talión. Según esta ley, una persona debía ser castigada en la misma medida o proporción de su falta o su crimen. O sea, que si una persona mataba a otra, a no ser en defensa propia, esta debía morir de la misma manera: ¨ Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que haya hecho a otro, tal se hará a él¨ (Levítico 24:19,20).

Y en el Nuevo Testamento, las Sagradas Escrituras ponen en las manos de los magistrados el deber de infringir en el que comete una falta, el castigo que sea necesario, de acuerdo a la falta cometida, lo cual implica hasta la privación de la vida, cosa esta que debe estar normada en códigos debidamente establecidos.

Usted puede leer en Romanos 13 para que se dé cuenta de cuánto es el poder que Dios ha puesto en las manos de la justicia humana, que hasta pudiera tener la prerrogativa de conceder o quitar la vida, según sea el tipo de delito cometido: ¨porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo¨ (Romanos 13:4).

Es bueno darse cuenta entonces, que aún esta autoridad del hombre sobre la vida humana, está normada por Dios, y siempre que se quite la vida a un ser humano fuera de estos estamentos legales establecidos por Dios, se habrá cometido un crimen, y Dios demandará al responsable de esto tarde o temprano, así como demandó de la mano de Caín la sangre de su hermano: ¨Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano¨ (Génesis 4: 9-11). Porque en este sentido no habrá nadie que se le escape a Dios, nadie quedará impune.

Vivimos especulando acerca de la muerte, así como especulamos de muchas cosas. Por ejemplo, pensamos que las personas se mueren el día que les toca, pero ¿dónde dejamos las tristes ocurrencias de fatalidades por la imprudencia en el estilo de vida? Cosas que son producto de acciones irreflexivas y de la violencia que impera en el mundo, no pueden ser catalogadas de manera categórica como productos del designio divino.

Eso de que nuestros días están contados, es un aforismo para hacernos saber cuán corta es nuestra vida. En la misma Biblia encontramos la idea de que así como podemos acortar nuestra existencia en este mundo con nuestro modo de vivir, también podemos extenderla. Una muestra es el quinto mandamiento: ¨Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da¨ (Exodo 20:12). El principio que podemos extraer de aquí, de acuerdo con el designio divino, es que mientras más apegados vivamos a los preceptos divinos, mayor posibilidad de vida durable y saludable tendremos. El que hace mal uso del tiempo y de los recursos, tendrá menos posibilidades de ver largura de días y menos posibilidades de plenitud de vida.

Pero lo cierto es que nadie podrá escapar a la muerte. Ni siquiera los que hemos creído estamos exentos de pasar por el dolor de la muerte, aunque la Biblia dice que Dios ama la muerte de sus santos: ¨Estimada es a los ojos de Jehová La muerte de sus santos¨ (Salmos 116:15).  Así que, por mucho que el hombre pueda lograr prolongar la vida, jamás podrá escapar de la muerte decretada por Dios: ¨Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio¨ (Hebreos 9:27).

Solamente no verán la muerte los creyentes que estemos vivos cuando el Señor Jesucristo venga otra vez. Note usted lo que dice la Biblia acerca de los que estemos vivos cuando el Señor venga, los cuales sufriremos una transformación: ¨He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados¨ (I Corintios 15:51,52).

Dios tiene potestad sobre la muerte así como tiene potestad sobre la vida. Así que lo mejor que podemos hacer es estarnos sujetos a él para poder experimentar una vida plena. El deseo de Dios es que el hombre viva tantos años como sean posibles para que reflexione acerca de su destino eterno y se arrepienta: ¨Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?¨ (Ezequiel 33:11).

3.- Dios Es Quien Nos Devolverá la Vida.

El mundo no se acaba para el que se muere, como muchos equivocadamente piensan, sino que seremos retornados a la vida para comparecer ante el tribunal de Cristo. El creer que podemos vivir a nuestro antojo y que no seremos llamados a cuenta, está provocando las atrocidades que vemos en la conducta humana. Todos los días vemos con asombro, dolor y tristeza los horrendos crímenes que se cometen en el seno de las familias. Satanás encuentra terreno fértil en aquellos que no manifiestan ningún temor de Dios. Esto es así porque lo que creemos determina nuestra forma de vivir.    

Es necesario que entendamos de una vez por todas que así como Dios nos da la vida cuando nacemos, y permite que vivamos los años que vivimos en la tierra, asimismo él nos devolverá la vida en la resurrección.

Los milagros de resurrecciones obrados en la Biblia, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, fueron el producto de  milagros operados por Dios para mostrar su poder obrando en favor de la vida de su pueblo, sin embargo, estas personas resucitadas volvieron a morir más tarde. Pero la resurrección a la que nos referimos aquí es del tipo de la que se producirá en el final de los tiempos, para vida eterna.

La primera resurrección ocurrirá inmediatamente antes de la segunda venida de Cristo, y la experimentarán solamente los muertos en Cristo: ¨Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero¨ (I Tesalonicenses 4:16). La Biblia dice que son bienaventurados los de la primera resurrección: ¨Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años¨ (Apocalipsis 20:6).

La segunda resurrección ocurrirá después del milenio, cuando todas las cosas hayan sido concluidas, y los resucitados en esa ocasión resucitarán para condenación perpetua: ¨Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua¨ (Daniel 12:2).

Esa será la hora de la verdad. ¿A cuál grupo pertenece usted?

Leandro González

Mensaje predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 5 de febrero de 2012.

EL PORQUE DE LOS TERREMOTOS

Mateo 24:7

¨Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares¨.

Ante la ocurrencia de terremotos en todos los lugares de la tierra, y en particular, de los registrados en nuestro país en las últimas semanas de este principio de año, la gente tiene muchas inquietudes y se hace muchas preguntas.

El planeta ha sufrido muchos cataclismos en toda su historia que han producido grandes transformaciones en su forma y estructura. La geología, que es la ciencia que estudia la composición y estructura de la tierra, se ha encargado de proporcionarnos el conocimiento posible y necesario para comprender los diferentes fenómenos que se han sucedido a lo largo del tiempo en esta materia.

Muchas de estas explicaciones están basadas en hechos comprobables, pero otras sólo cuentan con el aval de las probabilidades. Pero lo cierto es que el hombre se ha preocupado en indagar y conocer los diferentes acontecimientos geólicos que nos han afectado y ha tratado de dar respuestas a las múltiples preguntas que las evidencias provocan.

Sin embargo a la mayoría de la gente lo que más les preocupa es lo que tiene que ver con su seguridad frente a los diferentes desastres naturales que están ocurriendo en el mundo. La gente se asusta ante lo que no puede controlar, como son los terremotos. Este miedo es normal por causa de nuestro instinto de auto preservación. Pero el miedo se agiganta en los seres vivos pensantes, cosa esta que nos diferencia de los animales, puesto que nuestra preocupación es consciente y nos impulsa a buscar más que un escape momentáneo, como hacen los animales, una solución definitiva y cómo librarnos de posibles riesgos.

Hay muchos fenómenos de la naturaleza que podemos predecir y de los que podemos protegernos de cierta manera, pero cuando se trata de terremotos todavía el hombre no tiene la capacidad de predecirlos, y son muy pocos los aprestos que se pueden hacer para evitarlos o para protegerse de los mismos.

Ante esta realidad, nos encontramos en un estado de impotencia que provoca nerviosismo colectivo, y muchas veces genera daños innecesarios.

Estamos ante una realidad inminente de ocurrencias periódicas de terremotos en todos los lugares de la tierra, y tal parece que sin excepción. Vamos a exponer en esta ocasión dos explicaciones pertinentes al porqué de los terremotos. 

1.- Una Explicación Científica.

La ciencia verdadera no rivaliza con Dios, no rivaliza con la Biblia. La Biblia llama falsa ciencia a aquella que argumenta contra la Palabra de Dios: ¨Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén¨ (I Timoteo 6:20,21). Los cimientos de la ciencia actual no han sido establecidos por científicos ateos, sino por hombres y mujeres creyentes llenos de sabiduría, a los cuales Dios les ha permitido hacer los más notables descubrimientos en beneficio de la humanidad.

Por ese motivo podemos confiar en los datos de la verdadera ciencia, la que está desprovista de prejuicios contra la religión, la que nos ofrece los datos confiables acerca del porqué de los terremotos y de otros fenómenos con los que tenemos que enfrentarnos en este mundo.

La ciencia define un terremoto o temblor de tierra como ¨una sacudida del terreno, que ocurre por choque de placas tectónicas y reorganización de energía de materiales de la corteza terrestre, al superar el estado de equilibrio mecánico¨.

La ocurrencia de los terremotos es tan antigua como la humanidad misma. Hay evidencia de terremotos de hasta 3000 años de antigüedad. La famosa escultura del Coloso de Rodas, fue destruida por un terremoto en el 226 antes de Cristo. De la misma manera el Faro de Alejandría, fue destruido por un terremoto más o menos en el año 800 de nuestra era. Estas eran dos construcciones  del mundo antiguo hechas por el hombre, que fueron consideradas como dos de las ocho maravillas del mundo, y ambas fueron destruidas por terremotos.

Grandes terremotos han arrasado con ciudades enteras, las cuales han quedado sepultadas bajo los escombros. Recordemos el terremoto de Haití que en el 2010 destruyó casi completamente su capital.

En la República Dominicana existe una decena de fallas geológicas que amenazan nuestro suelo. Se dice que fue en la falla de Enriquillo que se originó el sismo que devastó Puerto Príncipe y otras ciudades de Haití.

El conocimiento de estos datos obliga al gobierno a prestar atención al tipo de edificaciones que se están construyendo en nuestro país, y a que las mismas cumplan con las reglamentaciones adecuadas para ser sometidas a las sacudidas que nos esperan.

La ciencia nos ayuda a darnos cuenta de qué manera podemos hacer frente a este fenómeno con el menor riesgo posible. Pero los científicos saben que la ocurrencia de terremotos en todos los lugares es algo inminente. Y los científicos saben del gran peligro que acecha al planeta.

Ante esta realidad, los seres humanos no estamos solos, tenemos una escapatoria segura. Jesucristo está preparando un lugar donde habremos de vivir confiadamente, sin las amenazas de los terremotos: ¨No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis¨ (Juan 14:1-3).
 
Estas palabras de Jesús corroboran las del salmista en el salmo 46:1-3, que dicen:

¨Dios es nuestro amparo y fortaleza,/Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones./ Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,/ Y se traspasen los montes al corazón del mar;/ Aunque bramen y se turben sus aguas,/ Y tiemblen los montes a causa de su braveza¨.

Podemos estar confiados aún en medio de cualquier cataclismo, porque nuestra esperanza no está en este mundo, ni en las explicaciones o intervenciones de los hombres, sino en Dios.

 2.- Una Explicación Bíblica.

Los creyentes sabemos, que aunque cada fenómeno tiene su explicación científica, Dios es quien dirige este mundo. Es bueno que sepamos que lo que ocurre aquí en la tierra tiene su origen en el comportamiento de los seres creados por Dios. El desequilibrio existente en el mundo es el producto de nuestra mala conducta, porque así nos lo dice la Biblia, aunque muchos sociólogos materialistas nos den otra explicación.

Cuando Dios colocó al hombre en el planeta, le estableció principios bajo los cuales vivir, y le advirtió de los peligros a los que se exponía si desobedecía esas leyes: ¨Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
 
Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás¨ (Génesis 2:15-17). Desde entonces, las consecuencias de sus malas decisiones persiguen al hombre, y los terremotos son una de esas consecuencias, por el desorden ecológico producido por una mala administración de nuestros suelos, una mala administración que es producto de no hacer caso a lo que Dios nos dice.

Pero la sociología, como una ciencia humanista, trata de dar explicaciones más bien filosóficas de las cosas, y por lo general lo hace desde el punto de vista del hombre. Aunque necesariamente no descarta la fuente bíblica, pero no la considera como verdad absoluta. El sociólogo serio considerará la Biblia como una fuente de información que le permita conocer aspectos de la vida antigua en los hechos que se narran allí, sin aceptar necesariamente como verdad, especialmente los aspectos que no tiene explicación humana. Pero la sociología materialista descarta de plano la Biblia y se abraza de un modo fanático a toda conceptualización que descarte a Dios. Rechaza todo lo que dé razones espirituales para la ocurrencia de los acontecimientos en el mundo. 

Pero ocurre que la vinculación de nuestra vida física con nuestra vida espiritual es vital según el contexto bíblico, y debería serlo también en el contexto de cualquier estudio serio de este mundo, pues como la Biblia nos dice: ¨lo que se ve fue hecho de lo que no se veía¨ (Hebreos 11:3). Todos los fenómenos de la vida natural están entrelazados de una u otra manera con el mundo espiritual, del que no nos podemos abstraer.

Las desgracias humanas tienen su origen en el descuido y desprecio de las leyes espirituales. Los seres humanos somos una entidad tripartita, es decir, estamos compuestos de alma, cuerpo y espíritu: ¨ Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo¨ (I Tesalonicenses 5:23).

Esta alma nuestra es nuestra mente, que es el raciocinio que nos inscribe dentro de los seres responsables de la creación, a los que Dios un día les pedirá cuentas. Dios no le pedirá cuentas a un vegetal, ni siquiera a un animal. No le pedirá cuentas a una piedra, pero sí nos pedirá cuentas a nosotros, a los que él colocó en el planeta como mayordomos del mundo hecho por él.

Así que, somos nosotros los únicos responsables por lo que pasa en este planeta que Dios nos dio. Entonces somos nosotros los responsables de los terremotos.

Aparte de las consecuencias desastrosas del pecado en la humanidad, es por causa de una mala administración de los recursos naturales de este mundo que estamos sufriendo las consecuencias que vemos hoy. Dios nos revela en su palabra que por causa del hombre, por causa de su pecado, el hermoso y perfecto planeta en el que vivimos, está sometido bajo maldición, y que está condenado al exterminio total: ¨Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida¨ (Génesis 3:17).

El cumplimiento de las profecías acerca de los terremotos predichos por nuestro Señor Jesús, aparte de ser una gran señal que nos asegura que su venida está cerca, son una evidencia del estado de calamidad al que hemos llevado este mundo por nuestra desobediencia y malas acciones. Bien se ha dicho que nosotros podemos elegir pecar, pero no podemos elegir las consecuencias.

Atendamos la voz de Dios, y preparémonos para lo que nos espera. El que no se ha arrepentido aún, lo mejor que puede hacer es arrepentirse ahora mismo.
                  
Leandro González

Sermón predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 29 de enero de 2012.

jueves, 6 de octubre de 2011

LA VIDA DE STEVE JOBS

Steve Jobs era sin duda un gran genio, un hombre fuera de serie, un ser único entre los seres que han formado parte del planeta tierra al través de la historia, y que puede ser comparado con los grandes inventores, como Tomás Edison, por ejemplo. Todos tenemos una gran deuda contraída con este hombre extraordinario, en razón de los beneficios que ha legado a la humanidad, en sus grandes inventos relacionados con la informática y las comunicaciones.

De Steve Jobs todos podemos imitar su determinación para vencer los obstáculos que le estorbaban, a fin de salir adelante y lograr lo que se había propuesto en la vida.

Pero al ver a Steve Jobs, el gran genio de las computadoras recientemente fallecido, hablar sobre su vida y su creencia acerca de la existencia, me doy cuenta que su esperanza no estaba puesta en Jesucristo. Me doy cuenta que su libre pensamiento lo llevó por caminos equivocados en materia de fe. Me doy cuenta de su relativismo que rechaza toda ortodoxia en materia religiosa, aunque no se atreviera a hacer lo mismo con las matemáticas o la física, por considerarlas como ciencias exactas. Ahí está precisamente el error: Negar la verdad revelada de la Biblia como verdad absoluta, aunque se la respete como la verdad de otro. La verdad es que no basta con respetar la verdad de los cristianos para estar en paz con ellos y con su Dios, hace falta creer en Cristo como Señor y Salvador para poder estar en paz con Dios, con el Dios de la Biblia, con el único que hay, porque no hay otro, y uno solo es el que salva, Jesucristo, el Unigénito Hijo de Dios. Esto es lo único que vale, no importa que seamos analfabetos viviendo en el anonimato o que seamos genios famosos conocidos por todo el mundo.

¨Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?¨ (La Biblia, en Mateo 16:26).

Leandro González 

lunes, 3 de octubre de 2011

EL ESPIRITISMO

Isaías 8:19,20

 ¨Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido¨

Cuando hablamos de las sectas, ¿por qué tenemos que hablar del espiritismo? Porque el espiritismo se ha erigido como un enemigo del cristianismo y de la Biblia. El espiritismo contradice lo que la Biblia afirma como verdad absoluta y pretende establecer la mentira en su lugar.

El episodio bíblico más elocuente de espiritismo lo encontramos en el relato de la Adivina de Endor, en el que se cuenta cómo el rey Saúl consultó a una bruja. En I Samuel 28:1-25 se puede leer este hecho que revela en la Biblia el nivel tan deplorable al que había descendido Saúl como siervo de Dios que debía ser ejemplo para la nación de Israel. En este relato vemos cómo los poderes demoníacos son el auxilio de los médiums para simular la aparición de los espíritus de los muertos en una sesión espiritista. Servir de canal entre los vivos y los muertos es el papel del espiritista auténtico que en un estado de trance, es poseído por uno o varios espíritus malos que se hacen pasar por el familiar o amigo fallecido al que se quiere contactar.  

La Biblia claramente prohíbe el espiritismo en todas sus formas. Podemos hacer una lista de los pasajes bíblicos donde Dios condena de manera muy clara cualquier tipo de práctica espiritista.

Por ejemplo, los pasajes descritos a continuación claramente hablan contra la práctica espiritista:

1.- Se prohíbe cualquiera forma de consulta a los muertos: ¨Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo¨ (Levítico 20:6).

2.- El espiritismo causó la muerte de Saúl: ¨Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina¨ (I Crónicas 10:13).

3.- Egipto fue entregado por Dios al espiritismo, en castigo por sus pecados: ¨Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo; y preguntarán a sus imágenes, a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos¨ (Isaías 19.3).

4.- El carácter pecaminoso del espiritismo consiste en averiguar cosas ocultas, aparte de la revelación divina: ¨ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos¨; ¨Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis¨;  ¨El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirᨠ(Deuteronomio 18:11,14,15,20); ¨Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido¨ (Isaías 8:19,20).

5.- El espiritismo es la negación de Cristo: ¨Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis¨ (Deuteronomio 18:14,15).

6.- Cuando leemos en el Nuevo Testamento en I Timoteo 4:1 y Apocalipsis 16:13-14, podemos darnos cuenta que el espiritismo no es cosa sólo del pasado, sino que está presente en el día de hoy: ¨Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios¨; ¨ Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso¨. Esto último demuestra cómo Satanás al través de sus demonios está primeramente incidiendo en los cultos de muchas iglesias llamadas cristianas, donde unos modernos profetas dicen y hacen cosas totalmente divorciados de la Palabra de Dios; además nos damos cuenta cómo al final de los tiempos el poder demoníaco se hará cada vez más latente.

Las siguientes definiciones que se dan en la Enciclopedia Bíblica Estándar Internacional nos pueden ayudar a conocer mejor el tema del espiritismo desde el punto de vista de la Palabra de Dios:

1.- Consultante con un espíritu familiar: Poseso de un espíritu pitónico o un espíritu adivinador, como lo que se ve en el relato de la adivina de Endor y la figura de Samuel que había muerto, en I Samuel 28); o lo que vemos en Hechos 16:16-18: ¨Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.  Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora¨.

2.- Adivinación: Arte de predecir el futuro o de conocer cosas ocultas por medios casi siempre sólo al alcance de ciertas personas.

3.- Espíritus familiares: Espíritu que se suponía acudían al llamamiento de quien tuviera poder sobre ellos. Se les daba el calificativo de ¨familiares¨, probablemente porque se consideraba a uno determinado como un siervo (famulus) de la familia (familiaris, a quien se le podía hacer acudir para ejecutar las órdenes de sus amos. La palabra hebrea equivalente era la de ¨cavernoso¨ porque se suponía que la voz del espíritu venía del poseso como al través de una botella, o porque su forma de hablar era característicamente cavernosa, como si la voz proviniera de lo profundo de la tierra: ¨Entonces serás humillada, hablarás desde la tierra, y tu habla saldrá del polvo; y será tu voz de la tierra como la de un fantasma, y tu habla susurrará desde el polvo¨ (Isaías 29:4).

4.- Nigromancia: Arte de adivinar lo futuro invocando a los muertos. El sólo intento de esta evocación es condenado, aunque no se consiga el fin perseguido.

5.- Encantador: Uno que musita fórmulas mágicas o habla ventrílocuamente en susurros, como si lo hiciese bajo la influencia de los espíritus de los muertos.

6.- Hechicero: ¨Uno que sabe¨. La palabra hebrea significa ¨mujer que posee un espíritu familiar¨.

7.- Mágico: ¨El inteligente, el entendido¨. En el Antiguo Testamento la palabra denota siempre uno que puede interpretar los delirios de médium.
  
Esta semana hemos visto con tristeza la gran ignorancia espiritual que domina la conciencia de muchos dominicanos. A sólo dos días de haber celebrado el día nacional de la Biblia hemos sido testigos de una celebración sincretista que la iglesia católica realiza en honor de San Miguel, nombre con que se conoce en el santoral al arcángel Miguel. Esta festividad es celebrada al mismo tiempo por católicos y por espiritistas o santeros, lo cual nos muestra cómo ha influenciado a la sociedad esta práctica ocultista.

En este aspecto podemos afirmar que el espiritismo le ha ganado la batalla a la iglesia católica, la cual con el pretexto supuesto de cristianizar el paganismo, ha generado una prostitución de la fe, abandonando de este modo la ortodoxia para abrazar y fomentar el error y la superchería.

El catolicismo no se puede desligar de estas fiestas, puesto que son sus más connotados prelados los que la fomentan. Uno de ellos se ha atrevido a decir que hacía tiempo que no sacaban a San Miguel a la calle, pero que este año lo han hecho para rogarle que les ayude contra la delincuencia.

Este religioso demuestra su ignorancia de las Sagradas Escrituras, pues sólo nos está permitido a los cristianos orar a Dios en el nombre de Jesucristo, y Jesucristo es además nuestro único mediador: ¨Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre¨ (I Timoteo 2:5).

Es muy claro que la Biblia condena la veneración de los ángeles, y lo hace de forma muy recia y transparente para que nadie alegue ignorancia: ¨Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal¨ (Colosenses 2:18). Hasta el propio arcángel Miguel está de acuerdo que los ángeles no deben ser adorados ni se les debe rogar o pedir. Cuando Juan recibió el Apocalipsis, las veces que tuvo la tentación de postrarse ante el ángel que le daba esta revelación,  el ángel le amonestó que no lo hiciera: ¨Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios¨ (Apocalipsis 22: 8,9).

Los católicos no sólo adoran a los ángeles, sino que también rinden culto a los santos, y hasta a los padres de la iglesia vivos, cosa esta que es condenado en la Biblia de forma muy elocuente. Tenemos el caso de Cornelio cuando se impresionó al ver a Pedro entrar en su casa, y se postró ante él, pero Pedro le amonestó para que no lo hiciera: ¨Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre¨ (Hechos 10:25,26).  El fomentar la veneración de los ángeles, de los santos, de la virgen, o de cualquier persona viva o muerta, es algo que introduce a las personas en el ámbito de lo oculto y los hace vulnerables a las mentiras del espiritismo.

Cuando miramos el ambiente que rodea las celebraciones a San Miguel, por ejemplo, corroboramos su procedencia, y quién es que está detrás de toda esa parafernalia religiosa. Lo que caracteriza estas celebraciones es un andar en procesión fanática cargando en hombros una figura inanimada y grosera en la que los feligreses ponen su fe y su esperanza. A estos les referimos al salmo 115 donde se establece un fuerte contraste entre la falsedad de los ídolos y el Dios verdadero. Esta festividad también está cargada de alcohol, desenfreno moral, actos hechiceros, etc. De hecho es una festividad propiciada por los brujos y brujas de la ciudad, y los clientes asiduos de sus botánicas.

Existe una pintura que muestra al arcángel Miguel sometiendo a Satanás bajo sus pies, y sucede que en la práctica de la santería, que se une de manera militante en este jolgorio,  según tengo entendido, el que está arriba es el diablo, pues la costumbre es poner el cuadro al revés. Por lo menos en la santería no se disimula quién es el verdadero patrón de la fiesta, y los participantes no pueden alegar ignorancia de ninguna clase.

Aun cuando se mencionen términos cristianos o bíblicos, la práctica de la santería o espiritismo es algo condenado en la Biblia, y quienes participan de esto viven en ignorancia de las cosas verdaderas, y necesitan arrepentirse. 

Leandro González

Mensaje predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 2 de octubre de 2011.