domingo, 3 de octubre de 2010

LOS ANGELES


Hebreos 1:13,14.

¨Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?¨

Es mucho lo que podemos hablar del accionar de los ángeles, pues aparecen en el relato bíblico desde el principio hasta el final. Los ángeles jugarán un papel muy bien definido y decisivo en la segunda venida de Cristo. Pero es muy poco lo que la Biblia nos habla acerca de su origen. Tengamos en cuenta que la Biblia es un libro escrito para el hombre, habla del hombre y su relación con Dios, y abarca el tema de los ángeles por la intermediación de los mismos como mensajeros de Dios a favor o en contra de los hombres, según sea el caso.

En el día de hoy muchas personas tienen una idea equivocada acerca de los ángeles, y algunos grupos religiosos ponen un énfasis desmedido en estos seres, otorgándole una atención que puede llegar a ser peligrosa. La Biblia claramente nos advierte acerca de la habilidad de Satanás para presentarse como un ángel del cielo: ¨Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz¨ (2 Corintios 11: 14).

El negocio de los espiritistas, de los astrólogos, y de los boticarios es muy lucrativo cuando se habla de ángeles. Además existen tiendas especializadas en la comercialización de figuras de ángeles en todo tipo de material y en cualquier formato o tamaño, tanto para decorar la casa como para  llamar la suerte o sentirse resguardados por ellos. Dios es quien ha dotado al artista de su ingenio, pero el artista no glorifica a Dios cuando presta su talento para incentivar el cultivo de la adoración a los ángeles por medio de sus creaciones pintadas o esculpidas.

Si bien es cierto que los ángeles juegan un papel importante en la protección y cuidado de los hijos de Dios, pero cuando la Biblia se refiere a ellos, se está refiriendo a los ángeles de verdad, no a las figuras hechas por el hombre. Además, los ángeles no actúan por su propia cuenta, ni se les debe invocar, pues al único que debemos orar es a Dios en el nombre de Jesús: ¨En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo darᨠ(Juan 16:23). La oración modelo que Jesús enseñó a sus discípulos nos muestra que la oración se debe dirigir siempre y únicamente al Padre: ¨Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén¨ (Mateo 6:9-13).

Entonces podemos decir que es un pecado orar a los ángeles o a cualquiera otra persona o cosa. Se comete el pecado grave de idolatría cuando se ofrece culto a los ángeles, como es el caso de la celebración muy popular en nuestro país República Dominicana, donde la gente rinde culto a ¨san miguel¨. La Biblia es muy enfática en contra de esta práctica: ¨Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles" (Colosenses 2:18).

Con relación a este tema de los ángeles, veremos tres cosas:

1.- Origen de los Angeles.

Queremos tener cuidado, al hablar del origen de los ángeles, de no entrar en conjeturas. Aunque con relación al tema de Satanás y su caída, tema que abarcaremos en nuestro próximo sermón, es muy posible que tengamos que entrar en ciertas especulaciones y pensamientos o criterios muy personales para poder explicar ciertas cosas.

Lo primero que podemos saber acerca del origen de los ángeles es que no han existido siempre, pues son parte de la creación de Dios: ¨Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten¨ (colosenses 1:16,17). De acuerdo a este pasaje los ángeles son propiedad de Jesucristo, le pertenecen a él y deben obediencia a él, pues fueron creados ¨por él y para él¨, este es uno de los grandes motivos porqué los demonios se le tiene que sujetar.

Naturalmente que no podemos saber cuándo con exactitud fueron creados los ángeles, pero sí podemos darnos cuenta por lo que nos dice la Biblia que los ángeles estaban presentes en algún momento de la creación, pues leemos en Job 38: 4-7: ¨¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.  ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?¨. Pero es muy claro en la Biblia que los ángeles fueron creados primero que los hombres. 

Los ángeles son asexuales, no se reproducen como los humanos, pero son tantos que son incontables, podríamos decir que son como las estrellas de los cielos, millones de millones, y conforman el ejército de Dios. A esto se refirió Jesús cuando dijo: ¨¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?¨ (Mateo 26:53). 

Los ángeles son espíritus, no tienen cuerpo físico como los hombres, pero se pueden materializar y hacerse visibles y hasta tangibles, recordemos la lucha de Jacob con el ángel en Peniel (Génesis 32:24-30).

2.- Los Santos Angeles.

La palabra ángel viene del griego γγελος, y significa mensajero. Muchas veces en la escritura se usa esta misma palabra para referirse a personas humanas que hacen las veces de profetas o mensajeros de Dios, como es el caso de los ángeles de las iglesias en el libro de Apocalipsis, donde se refiere a los pastores de esas iglesias: ¨Escribe al ángel de la iglesia en Efeso¨ (Apocalipsis 2:1). Pero los ángeles en sí son un tipo de mensajero muy especial, pues son mensajeros, ministradores de Dios: ¨¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?¨ (Hebreos 1:14). En este sentido han sido usados como intermediarios entre Dios y los hombres, en el sentido que han traído a la humanidad mensajes departe de Dios, como es el caso del ángel Gabriel que fue enviado a María: ¨Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María¨ (Lucas 1:26,27).

Estos santos ángeles son los que según su propia voluntad permanecen fieles a Dios, contrario a los demonios, que son los ángeles caídos que siguieron a Satanás en su rebelión contra Dios. Los santos ángeles decidieron permanecer firmes en su lealtad a su Creador reconociéndolo como su Comandante en Jefe. Existe entonces una gran lucha permanente en el mundo invisible de los espíritus angelicales, cruentas batallas se libran entre los ángeles de Dios y los ángeles de Satanás. Así que muchas situaciones que ocurren en la tierra, se lidian primero en el mundo espiritual. Por eso el apóstol Pablo nos exhorta a estar conscientes de esta realidad : ¨ Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes¨ (Efesios 6:12). 

Cada persona parece tener un ángel que le es asignado por Dios. Por lo menos encontramos en la Biblia alusión a la creencia de las personas en los tiempos bíblicos respecto de que una persona tiene un ángel. Veamos el caso de Pedro: ¨Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode, la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta. Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel! Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos¨ (Hechos 12: 12-16).

Pero un caso que sin lugar a dudas se refiere a la realidad de que cada níño tiene un ángel asignado es el que encontramos en Mateo 18:1-10. Veamos el siguiente versículo de este pasaje que corrobora lo que decimos: ¨Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos¨ (Mateo 18:10). Es bueno leer todo el pasaje para entender a cabalidad esta enseñanza.

Pero esto debe ser tratado con mucho cuidado. No estamos diciendo que se haga algún esfuerzo por contactar a ese ángel, pues a quien debemos buscar siempre en adoración, alabanza y oración es a Dios. Si cada uno tiene un ángel, esto es asunto de Dios, y él sabrá cuando ponerlo en acción a favor nuestro. Cuando estemos en peligro inminente de seguro Dios obrará y de seguro ha obrado muchas veces al través de sus ángeles. Así lo vemos en la Biblia, por ejemplo, en el caso de Pedro que fue librado de la cárcel por un ángel: ¨Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos. Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme. Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión. Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él. Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba¨ (Hechos 12:5-11). 

Recordemos las palabras del salmo 91 que fueron usadas por Satanás para tentar a Jesús. Este pasaje nos habla del cuidado que Dios tiene de nosotros al través de sus ángeles: " Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra." (Salmo 91:11,12).   

Como ya hemos dicho, los ángeles son el ejército de Dios: ¨ Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad¨ (Salmos 103:20-21). En este sentido parecen estar organizados por jerarquías o rangos: querubines, arcángeles, serafines, etc. Pero es imposible en este sermón entrar en detalles acerca de este asunto, así que les recomiendo leer su Biblia y auxiliarse de un buen comentario para estudiar este asunto con más profundidad.

El Angel de Jehová en el Antiguo Testamento es un ángel especial que tipifica a Cristo.

Los ángeles traen mensajes a los hombre departe de Dios. Podemos hablar del caso de Daniel: ¨Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días¨ (Daniel 10:11-14). 

Vemos también en el Nuevo Testamento el caso del ángel Gabriel como el portador de las buenas nuevas del Salvador; los ángeles que dieron las nuevas a los pastores. Además vemos un sinnúmero de apariciones durante la vida y ministerio del Señor Jesús, como es el caso de cómo vinieron a servirle después de la tentación y también cómo le fortalecieron en Getsemaní. Vemos la presencia de los ángeles en la tumba vacía en la resurrección y en la ascensión. Luego en la vida de los apóstoles y la iglesia primitiva, como es el caso de Pablo en el barco, el caso de Cornelio que recibió un ángel en su casa que le dijo que mandara a buscar a Pedro. Y vemos en el Apocalipsis, una revelación de las últimas cosas que fue dado a Juan por medio de un ángel, y el protagonismo de los ángeles en todo este libro.

Los ángeles obran en la ejecución de los juicios temporales de Dios. un ejemplo de esto lo encontramos en 2 Samuel 24:15-18 cuando el ángel mata  a 70,000 hombres por el pecado de David: ¨Y Jehová envió la peste sobre Israel desde la mañana hasta el tiempo señalado; y murieron del pueblo, desde Dan hasta Beerseba, setenta mil hombres. Y cuando el ángel extendió su mano sobre Jerusalén para destruirla, Jehová se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía al pueblo: Basta ahora; detén tu mano. Y el ángel de Jehová estaba junto a la era de Arauna jebuseo. Y David dijo a Jehová, cuando vio al ángel que destruía al pueblo: Yo pequé, yo hice la maldad; ¿qué hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra mí, y contra la casa de mi padre. Y Gad vino a David aquel día, y le dijo: Sube, y levanta un altar a Jehová en la era de Arauna jebuseo¨

 Es muy claro en la Biblia que los ángeles obrarán en la ejecución del Juicio final. En la parábola del trigo y la cizaña, narrada en Mateo 13:24-30, vemos esta realidad. Sólo hay que leer el libro de Apocalipsis para percatarnos de esta verdad.

3.- Los Angeles Caídos.

A los ángeles caídos se les llama demonios en la Biblia. Esta palabra proviene del griego daimonia, ¨espíritus malignos¨. Esto quiere decir que esta palabra nos ha llegado a nuestro idioma casi como una transliteración. Estos son los ángeles que hicieron caso a Satanás y desobedecieron a Dios. Se convirtieron en las ¨huestes espirituales de maldad en las regiones celestes¨, de las que habla Pablo en Efesios 6:12. Son comandados por el ¨príncipe de la potestad del aire¨, el mismo que mantiene al mundo impío e incrédulo en esclavitud: ¨Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás¨ (Efesios 2:2,3). 

Los ángeles caídos han sido expulsados del cielo y lanzados a las ¨tinieblas de afuera¨, para siempre ¨lejos de la gracia salvadora de Dios¨, no se pueden salvar. Están condenados para siempre, y su lugar definitivo será el Infierno en el día del juicio final junto con todos los seres humanos condenados.

Son famosas las posesiones demoníacas, hasta se han hecho grandes producciones cinematográficas como ¨El Exorcista¨ del director William Friedkin (1973). Una posesión demoníaca se diferencia de trastornos nerviosos o cerebrales, aunque también se puede confundir si la persona no es conocedora del tema. Jesús habló de las posesiones demoníacas no como enfermedad, sino como posesiones de espíritus malignos. Jesús hace diferencia entre lo que es una enfermedad y lo que es una posesión de demonios, pues él sanó personas de enfermedades y también echó fuera demonios, dos cosas muy diferentes.

No creo que Jesús fuera supersticioso, y cualquiera persona que analice su perfil sin prejuicios, tal y como lo vemos en la Biblia, tendrá que llegar a la conclusión de que Jesús era una persona completamente cabal y que sabía muy bien diferenciar una enfermedad de una posesión demoníaca.

Jesús echó fuera demonios, exorcizó personas y también los apóstoles lo hicieron. Hoy en día muchos creyentes han participado en actos donde personas poseídas por demonios son libradas en el nombre de Jesús. Los demonios huyen si son expulsados en el nombre de Jesús por un cristiano consagrado.

Los demonios alimentan el error e inducen a la gente al ocultismo. Así que todos aquellos que se relacionan con cualquiera forma de espiritismo, son caldo de cultivo para las posesiones y manifestaciones demoníacas. Es muy conocido el episodio que ocurre en algunos velatorios, donde la persona fallecida comienza hablar al través de alguien que está presente. Por lo que vemos en la Biblia, esto se trata de manipulaciones demoníacas para alimentar falsas creencias acerca del mundo de los muertos en inducir a la gente en la práctica de la necromancia que es como se llama el acto de consultar a los muertos. Pero Dios condena en su Palabra este tipo de actos: ¨ No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti¨ (Deuteronomio 18:10-12). 

Si usted desea agradar a Dios, debe apartarse de cualquier familiaridad con espíritus malignos, debe confesar sus pecados y venir a Cristo hoy.

Leandro González

Mensaje predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 3 de Octubre de 2010.

EL AYUNO Y LA ORACION

Mateo 17:21

¨Pero este género no sale sino con oración y ayuno¨.

El ayuno y la oración son dos cosas que van de la mano. Nuestro Señor Jesús ayunó por cuarenta días y cuarenta noches antes de iniciar su ministerio. Durante su gran prueba en Getsemaní, poco antes de ser apresado, exhortó a sus discípulos acerca de la necesidad de orar: ¨Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil¨ (Mateo 26:40-41).  

Durante el período en el desierto, él estaba en preparación espiritual para la gran batalla que habría de librar contra Satanás y contra el mundo. Después de estar en ese tiempo de retiro en el desierto, un tiempo disciplinario muy importante en su carrera ministerial, el enemigo apareció en el escenario para tentarle. Y durante su lucha en el jardín de Getsemaní, él estaba resistiendo todo el peso del mundo que se agolpaba sobre él. Y fue por esta disposición de su alma, por depender absolutamente de su Padre Dios, que él pudo ser vencedor. Si Jesús siendo Dios tuvo que hacer esto, estando en el pellejo humano, esto significa que con más razón debemos hacerlo nosotros.

Hay una nota alentadora y revitalizadora en los relatos de la tentación en el desierto y en Getsemaní, y es que luego de la gran prueba, los ángeles estuvieron con él para servirle en el primer caso y para fortalecerle en el segundo. Este es el privilegio de los que reconocen su necesidad de Dios. El enviará a sus santos ángeles para que estén con nosotros en la hora de la dificultad.

Si en estas dos experiencias tan cruciales de su vida, el Señor Jesús tuvo éxito, fue debido al ayuno y la oración. Esto nos debe enseñar a nosotros una gran lección: Los creyentes podemos resistir al diablo y al mundo solamente con el ayuno y la oración. Este tiempo que pasamos con el Señor en retiro, reflexionando y orando, es el que nos capacitará para salir adelante en las pruebas que vendrán. No es con nuestra fuerza que vamos a vencer, sino con la fuerza de nuestro Señor.  El Espíritu Santo que está en nosotros se regocijará cada día más en nosotros cada vez que doblemos nuestras rodillas para orar y cada vez que tengamos la dichosa actitud de retirarnos en un tiempo de ayuno para buscar el rostro de Dios.

Veamos tres aspectos esenciales respecto de este tema:

 1.- Lo Que Significa el Ayuno Cristiano.

El ayuno fue una práctica constante en la vida de los grandes hombres de Dios, como Daniel, por ejemplo: ¨Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas¨ (Daniel 9: 3-5). 

El ayuno en la Biblia ocurre como una expresión de dolor y de arrepentimiento. Recordemos el caso de Nínive: ¨Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo¨ (Jonás 5: 5-10). Si este acto de contrición fue efectivo para un pueblo impío y malvado, de tal manera que Dios se arrepintió de enviarles el castigo que merecían, lo será mucho más para los creyentes que busquen con vehemencia el rostro de Dios.

Ayunar no es solamente dejar de comer, el ayuno es mucho más que eso, es un tiempo en el que nos apartamos de las labores cotidianas y habituales para dedicarnos cien por ciento a la búsqueda de Dios. Para lograr esto debemos hacer los arreglos de lugar previamente para que nada nos estorbe este tiempo tan significativo en nuestra vida. Lo debemos hacer con la mayor discreción posible. Pero es sensato que comuniquemos a nuestra esposa o a las personas que tienen que ver con nuestra alimentación, que no comeremos durante ese tiempo, para que no se preocupen.

No es necesario que digamos a nadie, si no es estrictamente necesario, que estamos ayunando, pues esto es algo muy personal. Para evitar que nos pregunten, debemos mantener bien nuestro semblante, es por esto que debemos estar en un lugar aparte para mayor privacidad. El Señor Jesús fue muy claro en el sentido de que el ayuno es un asunto entre el creyente y Dios: ¨Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público¨ (Mateo 6:16-18).

La Biblia no nos dice cuántas veces al año, o al mes o a la semana debemos ayunar, ni cuánto tiempo debe durar el ayuno cada vez, pero la Biblia sí enseña que el creyente debe ayunar: ¨Pero este género no sale sino con oración y ayuno¨ (Mateo 17:21). Lo que podemos ver en estas palabras del Señor Jesús es que el ayuno debe ser un tiempo de retiro especial. Esto no significa necesariamente que debe haber una razón especial para ayunar, aunque sí tendremos períodos en nuestra vida en los que sentiremos la necesidad imperiosa de apartarnos en oración y ayuno. Pero esto sí significa que el ayuno debe ser parte de la práctica habitual del creyente. No debemos descuidar el ayuno, no es algo que debemos hacer una vez al año, sino más frecuentemente.

La oración acompañada del ayuno, constituye un refuerzo poderoso a la hora de estar preparados espiritualmente para enfrentar al enemigo de nuestras almas y a sus secuaces. Así lo expresó el Señor frente al episodio de los discípulos que no pudieron echar fuera un demonio que atormentaba a un muchacho: ¨Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno¨ (Mateo 17:20,21).

2.- Lo Que Significa la Oración Para el Cristiano.

Es por medio de una oración que una persona puede confesar sus pecados a Dios cuando se arrepiente: ¨porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo¨ (Romanos 10:13). Sin esa oración de confesión consciente, ninguna persona podrá ser salva. Entonces la oración es algo crucial para el ser humano. La oración no es un asunto sólo para los que van a la iglesia o para los que viven una vida religiosa, sino que la oración es vital para todo ser humano que reconoce su necesidad de Dios. Siendo así, sentimos mucha pena por aquellos que nunca han considerado la necesidad de orar.

La oración es el vínculo que mantenemos entre nosotros y Dios. Orar es hablar con Dios. Entonces cuando oramos hablamos con Dios, y cuando no oramos no hablamos con él, descuidamos nuestro diálogo con Dios. La oración debe ser diaria, no así el ayuno. No tenemos ningún mandato bíblico que nos diga que debemos ayunar diariamente, pero sí uno que nos dice de la necesidad de orar siempre, en todo momento: ¨Orad sin cesar¨ (I Tesalonicenses 5:17). Por este motivo creemos que es imposible poder vivir la vida cristiana verdadera sin dedicar un tiempo prudente diario a la oración.

Debemos practicar la oración personal. Cada creyente debe orar diariamente. Así como nos alimentamos físicamente debemos alimentarnos espiritualmente con la oración, y esto por lo general va acompañado con la lectura y estudio de la Biblia. Esto es algo que se debe convertir en una costumbre si queremos tener buena salud espiritual. El Señor nos dice cuál debe ser nuestra actitud al orar: ¨Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público¨ (Mateo 6:5,6).

También podemos orar en grupo, tanto en los cultos en el templo y en las casas, pero nunca debemos orar en voz alta todos al mismo tiempo como malacostumbran muchos: ¨Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?¨ (I Corintios 14:23).

Orar no es repetir palabras ya aprendidas, esto es condenado por el Señor Jesús, y dice que los que hacen esto desconocen totalmente el propósito y sentido de la oración: ¨Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis¨ (Mateo 6:7).

La oración la vamos a utilizar hasta que Jesucristo venga. Después que estemos ya con él para siempre, no tendremos que usar este recurso. El himnólogo nos lo dice de forma poética:

Dulce oración, dulce oración,
Que aliento y gozo al alma das,
En esta tierra de aflicción
Consuelo siempre me serás.
Hasta el momento en que veré
Francas las puertas de Sión,
Entonces me despediré
Feliz de ti, dulce oración.
(Fragmento de ¨Dulce Oración¨ de Wm. B. Bradbury- de Himnos de Gloria, Cantos de Triunfo, Editorial Vida, Miami, Fl., 1976).

El descuido de la oración es fatal en la vida de un cristiano. Otro himnólogo nos lo dice de una forma tan tremenda, que vale la pena leerlo:
¡Oh qué amigo nos es Cristo!
El llevó nuestro dolor,
Y nos manda que llevemos
Todo a Dios en oración.
¿Vive el hombre desprovisto
De paz, gozo y santo amor?
Esto es porque no llevamos
Todo a Dios en oración.


¿Vives débil y cargado
De cuidados y temor?
A Jesús, refugio eterno,
Dile todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos?
Cuéntaselo en oración;
En sus brazos de amor tierno
Paz tendrá tu corazón.


Jesucristo es nuestro amigo,
De esto prueba nos mostró,
Pues sufrió el cruel castigo
Que el culpable mereció.
El castigo de su pueblo
En su muerte él sufrió;
Cristo es un amigo eterno;
!Sólo en él confío yo!

(Himno ¨!Oh Qué Amigo Nos Es Cristo!¨, de Joseph Scriven, 1855. Himnario Bautista, Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, Texas, USA., 1994).

3.- Lo Que Producen en la Vida Estos Dos Ejercicios.

El ejercicio corporal es bueno, pero no es mejor que el ayuno y la oración: ¨porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera¨ (I Timoteo 4:8).  Esto quiere dejar dicho que el cristiano que dedica tiempo y calidad al ejercicio físico, pero descuida el ejercicio espiritual, está descuidando lo más importante. A estos les podríamos decir a modo de paráfrasis las palabras del Señor Jesús: ¨Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello¨ (Lucas 11:42).

Pero hay que tener cuidado con el ayuno y la arrogancia espiritual. El ayuno, siendo un recurso tan importante en la vida del cristiano,  puede convertirse en algo sin valor cuando no se hace con el sentido verdadero: ¨Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne¨ (Colosenses 2:23).

El ayuno es bueno para el alma y para el cuerpo. El cuerpo se desintoxica cuando ayunamos, se limpia de muchas impurezas. El alma se fortalece en su búsqueda de Dios, pues el ayuno es un tiempo de retiro espiritual en el que estamos concentrados y apartados de las cosas rutinarias. Por eso es bueno que escojamos para el ayuno un tiempo en el que no tengamos compromiso de trabajo, pues de esta manera nos podemos ir a un lugar apartado donde podamos estar todo ese tiempo leyendo la Biblia, meditando y orando.  

El apóstol Pablo incluso era partidario de la idea de que durante nuestro retiro espiritual nos abstengamos de las relaciones íntimas, no porque esto sea malo, sino porque no es conveniente para una mejor concentración en el ejercicio espiritual. Por eso él aconseja a los que somos casados, que este tiempo de retiro, sea por poco tiempo, de modo que no afecte nuestros deberes en la relación conyugal: ¨No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia¨ (1 Corintios 7:5). 

Aunque el ayuno es algo muy personal, en la iglesia se puede sugerir un tiempo en que todos los miembros aparten un día para el ayuno cada cierto tiempo. Esto será saludable para el cuidado espiritual de los hermanos y les enseñará lo provechoso de esta práctica para el cuidado integral de nuestras vidas.

Leandro González

Mensaje predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 3 de octubre de 2010.

lunes, 20 de septiembre de 2010

EL CRISTIANISMO BAJO AMENAZA

2 Timoteo 4:1-5


¨Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio¨.

Existen varias tendencias que se mueven dentro del cristianismo y que por su naturaleza y contenido constituyen una amenaza para el mismo, tal y como lo conocemos al través de la Biblia y de la historia. No Se pueden catalogar como sectas pues inciden dentro del cristianismo histórico y ortodoxo, cosa esta que los vuelve más peligrosos.

Estas corrientes están íntimamente relacionadas con una exagerada supuesta manifestación del Espíritu Santo, a tal grado, que muchos se atreven a decir que esta manifestación presente de la Tercera Persona de la Trinidad es superior a la que se registra en el Nuevo Testamento. De esta manera los proponentes de estos ¨avivamientos¨ pretenden endosar sus aspiraciones con supuestas nuevas revelaciones, impregnando de esta forma sus planteamientos y prácticas de un aura de autoridad que no pueden ni deben ser cuestionados por nadie. Ellos consideran que están por encima de toda crítica.

Vamos a identificar por lo menos tres de estos movimientos que han aparecido en la historia, tan reciente como en los últimos cien años. No los vamos a mencionar por nombre necesariamente, sino que dejamos a su consideración la capacidad de poder identificarlos solamente por sus características. Esto lo hacemos para no herir demasiado la susceptibilidad de algunos que pudieran sentirse aludidos.

Algo que queremos destacar con respecto a estos movimientos es lo populares que suelen ser entre mucha gente que busca nuevas y expectantes experiencias espiritualistas. Por la naturaleza misma de estas formas de culto, que pone su mayor énfasis en la experiencia antes que en la escritura bíblica, es por lo que muchos los prefieren, pues les venden soluciones fáciles y rápidas a grandes conflictos existenciales.

El ser humano promedio va tras algo que pueda sentir, antes que algo que pueda analizar o discernir. Esta es la tendencia natural del hombre en su condición de pecado, tal y como nos lo dice la Biblia: ¨Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente¨ (I Corintios 2: 14). El hombre natural es crédulo para todo lo que no es una manifestación genuina de Dios, pero el hombre espiritual analiza las cosas antes de considerarlas como buena y válida: ¨En cambio el espiritual juzga todas las cosas¨ (I Corintios 2:15).

Debemos ser cuidadosos como lo fueron los hermanos de Berea que consideraron el analizar las enseñanzas de Pablo y Silas a la luz de las Escrituras antes de aceptarlas: ¨Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así¨ (Hechos 17: 10,11). En ese mismo espíritu, veamos estas tres tendencias espirituales que se mueven dentro del cristianismo y que están matizadas de peligrosas amenazas de apostasía.

1.- El Bautismo en el Espíritu Santo Como Una Segunda Bendición.

Los que creen en esto, que no es nada nuevo (aunque en comparación con el cristianismo histórico es algo reciente), y que ha recorrido un largo trecho de poco más de cien años, enseñan que la evidencia que demuestra que una persona tiene el Espíritu Santo es que hable en lenguas. Para los que creen esto, existen cristianos de segunda categoría, aquellos que no han sido privilegiados con el bautismo del Espíritu Santo. O sea, que para ellos, una persona puede ser salva sin haber sido bautizada por el Espíritu Santo, pues se considera al bautismo del Espíritu Santo como una segunda bendición, o sea, como algo muy posterior y aparte de haberse convertido.

Sin embargo, lo que encontramos en la Biblia es algo muy diferente, pues la Biblia nos enseña que tan pronto una persona cree, es bautizada con el Espíritu Santo: ¨En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria¨ (Efesios 1:13,14).

El Espíritu Santo es la garantía de que somos hijos de Dios y es por medio del Espíritu Santo que hemos sido convencidos de nuestros pecados. Sin el Espíritu Santo nada se puede producir en nosotros, y nada podemos llegar a ser delante de Dios. Veamos los siguientes pasajes bíblicos que nos aclaran lo que decimos: ¨Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado¨ (Juan 16:7-11); ¨Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios¨ (Romanos 8:15,16); ¨Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo¨ (I Corintios 12:3).

No todos los cristianos han hablado o hablarán en lenguas, y el hablar en lenguas no es lo que evidencia que una persona tiene el Espíritu Santo. Los creyentes en el aposento alto, el día de Pentecostés, hablaron todos en lenguas porque había el propósito de que el evangelio se diera a conocer a las personas presentes en Jerusalén, que venían de diferentes nacionalidades: ¨Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua¨ (Hechos 2:4-6). El apóstol Pablo dice muy claramente que no todos los creyentes hablarán en lenguas, por lo tanto el hablar en lenguas no es lo que evidencia que una persona tiene el Espíritu Santo: ¨Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? ¨ (I Corintios 12: 28-30).

Lo que sí creo que demuestra que una persona tiene el Espíritu Santo es que manifieste en su vida el fruto del Espíritu: ¨Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley¨ (Gálatas 5:22,23). Si no vivimos conforme a esto, entonces sí debemos estar preocupados con nuestra condición espiritual.

Esta corriente dentro del cristianismo ha arrastrado a muchos creyentes que estaban tranquilos en sus congregaciones, pero que andaban buscando una ¨experiencia más poderosa¨. Aunque este movimiento ha pescado dentro de las demás iglesias ya existentes, logrando atraer a muchos, ellos en sí han logrado crear una institución de gran empuje en todo el mundo; y las demás iglesias han aprendido a convivir con ellos de manera comprensible. Pero en los últimos cincuenta años la agresividad de estos grupos ha sido sustituida por otra corriente de la que hablaremos más adelante.

2.- La Renovación en el Espíritu Santo.

Esta tendencia enfila sus cañones, no tanto a crear una nueva y diferente denominación, sino a permear todas las ya existentes para impregnarlas según ellos de ¨un fervor nunca antes visto¨. En el día de hoy, tanto las iglesias católicas como las iglesias evangélicas y protestantes, de alguna forma han sido influenciadas con este movimiento.

Este movimiento pone su énfasis en una manifestación libre de los dones del Espíritu Santo, pero poniendo especial atención en la espectacularidad de los mismos más que en su venerable propósito de ser un medio para la edificación del cuerpo de Cristo, o sea la iglesia, como lo enseña la Biblia. Frente a esta avalancha de ¨poder¨ sin freno y sin principio alguno, veamos lo que nos dice la Biblia acerca de la ministración de los dones, muy diferente a lo que vemos en esta corriente de ¨renovación¨: ¨Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor¨ (Efesios 4:11-16).

Como podemos ver, existe un orden para hacer las cosas en la iglesia local y todo es para beneficio del cuerpo de Cristo, no para hacer alarde de un poder sobrenatural o para impresionar al mundo o rivalizar con los poderes de las tinieblas, a ver quien tiene más poder. Aun cuando los cristianos vivimos una lucha constante por la rivalidad existente entre la carne y el espíritu, pero esta es una batalla interior e individual que cada creyente libra en su cotidianidad, y nunca debe ser esto motivo de espectáculo ante el mundo impío, dando la impresión de que estamos en competencia con el diablo para demostrarle quién es más poderoso. Recordemos lo dicho por el Señor a los que demandaban señal de su poder: ¨La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás¨ (Mateo 16:4).

Y el apóstol Pablo les escribe lo siguiente a los hermanos corintios (por cierto una iglesia que se había dejado influenciar por un falso carismatismo): ¨Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres¨ (I Corintios 1:22-25).

Volvemos aquí a enfatizar que la atención debe ser puesta en la conducta del cristiano, en su comportamiento, antes que en su supuesto ¨fervor¨ que se puede ver en una exhibición de cosas fuera de lo común, pero que pueden bien ser engañosas, tal y como el apóstol Pablo nos advierte cuando se refiere al anticristo: ¨Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia¨ (2 Tesalonicenses 2:8-12).

Aunque hoy parece ser muy popular entre la gente el hacerse cristiano, pero con mucha lástima vemos como muchos de los asiduos visitantes o simpatizantes del evangelio, no pasan de ser eso, simples fans que ven en el evangelio un escape, una forma de botar el golpe y de sentirse bien, pero nada de compromiso ético con la Palabra de Dios y con el andar cristiano, como ha sido la norma desde el principio en el cristianismo bíblico.

3.- El Espíritu Santo Visto Como Una Experiencia Más Que Una Convicción.

Esta es la tendencia actual, la que está de moda. Es más importante una experiencia, tanto que la misma está por encima de toda convicción bíblica. Lo más importante es lo que estás sintiendo y lo que te produce resultados. Esto equivale a decir que lo más importante es que te sientas bien, no importando como lo logres. Para lograr esto no importa que se tenga que sacrificar o poner de lado cualquier principio bíblico que por siglos ha sido el fundamento del cristianismo. Esto tiene que ver con una súper fe, una fe a prueba de balas, una oración fuerte, y una firme creencia en el poder que tienen tus propias palabras, un positivismo que no tiene nada que ver con la fe bíblica. Uno puede ver a ciertos hermanos expresando y declarando cosas, decretando con tal autoridad que asustaría hasta al mismo Dios.

Estos maestros de la fe han puesto de moda unos famosos apóstoles y profetas que han creado grandes emporios económicos a costa de los muchos creyentes demasiado crédulos. Ellos han inventado famosas fórmulas de cómo hacerse ricos de la noche a la mañana quemando la hipoteca de tus deudas, sembrando una semilla de fe, que por lo general se refiere al envío de una petición electrónica acompañada de una ofrenda que engrosa la cuenta bancaria de ellos; o sea, que la deuda que se salda es la de ellos. De esta forma utilizan la Biblia a su manera para manipular a favor de su provecho personal.

Los cultos de estos mercaderes de la fe están impregnados de una espectacularidad nunca antes vista. Las manifestaciones de poder que allí se exhibe desde el principio hasta el final superan la singularidad de lo acontecido en el día de Pentecostés narrado en el libro de Los Hechos en la Biblia, o por lo menos es lo que ellos logran hacer creer. Para esto se valen de todas las tretas que les sean posibles, y se justifican diciendo que todo es por el bien de los que han de ser salvos. Un evangelismo engañosamente poderoso. Esta manifestación de sensacionalismo va, desde la música y la opulencia de los presentadores y de las presentaciones, hasta el gran derroche de tecnología que se despliega para lograr impresionar al gran público que definitivamente queda estupefacto.

Pero todo no pasa de ser un gran montaje. Luego vienen los desengaños, un despertar a la realidad que es muy diferente de lo que se vive durante todo el éxtasis que se experimenta en el escenario. El verdadero cristianismo es muy diferente del que se pinta desde la tarima. El verdadero cristianismo no tiene nada que ver con acciones mágicas que se asocian a soplos, sacudiones, temblores, reposos espirituales (el famoso ¨tumbaito¨), embriaguez espiritual, risa santa, gritos y/o rugidos, y cosas semejantes a estas. El verdadero cristiano sabe diferenciar muy bien la Palabra de Dios de los cuentos de viejas y de las fábulas inventadas por los hombres (I Timoteo 4:7).

Leandro González

Mensaje predicado en la Primera Iglesia Batista de Mao, República dominicana, el 19 de Septiembre de 2010.

domingo, 12 de septiembre de 2010

LA PROSPERIDAD DESDE LA OPTICA BIBLICA

I Timoteo 6:9-11


¨Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre¨.

Dios desea que toda persona prospere, él no nos hizo para el fracaso, sino que fuimos nosotros los que nos buscamos todos estos problemas y situaciones con las que tenemos que lidiar mientras estemos en este mundo. Pero no podemos decir que los beneficiarios de fortuna material y los exitosos de este mundo, tienen todos una buena relación con Dios; como tampoco podemos decir que los desafortunados y pobres estén exentos de la gracia de Dios y que son unos desdichados pecadores. Si así fuera, entonces ni el propio Jesús podría salvarse ni mucho menos nos podría salvar a nosotros, pues él no venía de una familia adinerada, sino todo lo contrario, él fue criado en el seno de una familia muy humilde, y tenía tan poca influencia en la sociedad de su época que su familia no pudo hacer nada para impedir que fuera tratado tan injustamente durante su juicio.

No tenemos en la Biblia departe de nuestro Señor Jesucristo ninguna palabra que nos garantice riqueza en este tiempo, ni influencia política o social en este mundo. Entonces no es de la Biblia que salen estas ideas tan absurdas de la teología de la prosperidad. Más bien Jesús criticó acremente a los que ponen su corazón en las riquezas de este mundo. Recordemos la lastimosa historia del joven rico, que pese a reconocer que Jesucristo era el único camino, se negó a seguirle por causa de su apego a las riquezas (Marcos 10:17-22). Y aquí de seguro alguno argumentará, sí pero Jesús estaba aquí criticando solamente el amor al dinero, pero sucede que ese es precisamente el problema de los ricos, de la mayoría de ellos, de los que no son creyentes, y también de los que son creyentes: El dinero llega a ser un obstáculo para acercarse a Dios y para hacer su voluntad. Aún existen muchos cristianos ricos que necesitan reconocer su avaricia y arrepentirse de su tacañería para con la obra del Señor. No son los creyentes más pobres los que se niegan a diezmar en la iglesia, sino los que más tienen.

El problema de una perspectiva equivocada acerca del dinero es algo con lo que los primeros cristianos tuvieron que luchar. Santiago hace una crítica fuerte a los ricos de la iglesia de su tiempo: ¨ ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán.

Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros¨ (Santiago 5:1).

Santiago también se queja de la diferencia de clases ya tan temprano existente en el seno de la iglesia naciente, donde el pobre es menospreciado y el rico es alabado y enaltecido: ¨Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros? Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores¨ (Santiago 2:1-9).

Santiago habla además de la engañosa autosuficiencia que exhibe el que se siente seguro de su fortuna material, pues su confianza está en sí mismo y en su dinero: ¨¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado¨ (Santiago 4:13-17).

Acerca de la vanidad de poner la esperanza en el dinero, el Señor Jesucristo advierte acerca de los peligros de hacer tienda fija en esta tierra que será deshecha: ¨No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón¨ (Mateo 6:19-21). Este no es precisamente un pasaje adecuado para aquellos que proponen que el cristiano tiene que ser rico, y que es pecado ser pobre. Fue Jesús quien dijo: ¨Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis¨ (Mateo 26:11).

Atendiendo a todas estas consideraciones, veamos los siguientes tres puntos:

1.- Ser Cristiano No Garantiza Una Vida de Riqueza Material.

Esta es una mentira del diablo y de los falsos predicadores. Y ser pobre no significa que una persona está mal delante de Dios. Si ser rico fuera una muestra de salud espiritual, si fuera así, entonces hombres como Bill Gates serían los más consagrados de la historia. Pero resulta que los hombres más consagrados de la historia de la iglesia no han sido precisamente ricos, sino todo lo contrario. No podemos encontrar en ninguna parte de la Biblia que una persona por el hecho de arrepentirse, ya está destinado a una vida de prosperidad en esta tierra.

Los gobiernos de la tierra hacen reuniones y cónclaves con el anhelo de buscarle una solución al problema de la pobreza y de la inequidad actual en este mundo, donde muchos no tienen nada y unos poco tienen demasiado. Ese es el desequilibrio que se aprecia en todo el planeta, algo muy malo, pero que pese a todo empeño y campaña para erradicarlo, este mal se agiganta cada día más. Así que por lo que vemos, la gran diferencia que existe entre ricos y pobres será una constante en este mundo malo.

Esta brecha entre ricos y pobres no será superada por causa de la avaricia de los hombres sin Dios. Pero sí podemos estar confiados en que en el mundo maravilloso que nos espera, el que el Señor Jesucristo fue a preparar para los suyos, no habrá pobres ni ricos, sino que viviremos en un estado de equidad inigualable que sólo Dios puede establecer.

Pero la igualdad de vida a la que el hombre aspira está condicionada aquí en al tierra, pues el principio de la recompensa por el esfuerzo y la dedicación en el trabajo invalida la prédica de la igualdad sin condiciones. Con esto estamos queriendo decir que la situación económica de cada persona depende mucho del interés personal por el trabajo y de su laboriosidad. A menos que una persona herede una fortuna o se la robe, nadie puede hacerse rico de la noche a la mañana. La Palabra de Dios establece cuál ha de ser la forma como habremos de adquirir riqueza material: ¨Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás¨ (Génesis 3:19). Cualquiera otra manera de adquirir dinero no será aprobada por el Señor. Aquellos creyentes que justifican los juegos de azar con el pretexto de hacerse ricos están entrando en terreno peligroso donde serán atrapados por las redes del enemigo.

Los creyentes debemos alegrarnos por la prosperidad de los demás creyentes, y debemos desear a cada uno que Dios le conceda la prosperidad que anhela, así como el apóstol Juan lo deseaba para su amigo Gayo: ¨ Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma¨ (3 Juan 1:2). Pero es bueno que sepamos que toda prosperidad material aquí en la tierra debe ser usada para la causa de Cristo, y que esta no debe convertirse en obstáculo para servirle, pues toda riqueza aquí es temporal y pasajera. Por eso decimos que La prosperidad que Dios anhela para cada creyente es la de una vida consagrada y fiel a él, una vida centrada en él y despojada de todo egocentrismo.

El cristiano está llamado a ser una persona laboriosa y diligente en el trabajo, y de esta manera ganar su propio sustento y el de su familia, pues en la Biblia encontramos el siguiente consejo: ¨ Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan¨ (2 Tesalonicenses 3:10-12).

Pero el mismo Pablo que da este consejo también declara su conformidad frente a circunstancias difíciles en su vida, y esta declaración del apóstol derrumba cualquiera pretensión equivocada de creerse que el cristiano no puede experimentar privaciones: ¨ No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad¨ (Filipenses 4:11,12). Lo más extraordinario de esta declaración es que está seguida de otra declaración aún más chocante para aquellos que se creen autosuficientes: ¨ Todo lo puedo en Cristo que me fortalece¨ (Filipenses 4:13). Este es el mismo hombre que se gloriaba no en su fuerza, sino en su debilidad: ¨ Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte¨ (2 Corintios 12: 9,10).

Sigamos con Pablo, él es el que declara como todo lo que el mundo considera como ganancia, él lo desprecia por amor a Cristo, lo contrario de lo que muchos seudo cristianos hacen en el día de hoy: ¨ Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo¨ (Filipenses 3:7,8).

Como vemos entonces, la prosperidad material era lo que menos estaba en la mente de los siervos de Dios, sino más bien una dependencia absoluta de él, como debe ser.

2.- Ser Pobre No Implica Un Problema Espiritual.

Por el hecho de que un cristiano sea pobre no podemos decir que su pobreza es producto de algún pecado. Esto es similar al que piensa que el cristiano no se puede enfermar, que la enfermedad implica que la persona está en pecado.

De la misma manera que es una exageración decir que la prosperidad material es sinónimo de riqueza espiritual, así mismo es una mentira muy grande pensar que ser pobre es sinónimo de piedad o de ser bueno. Pero una cosa sí es cierta, no fue acerca de los pobres que Jesús expresó sentencia tan dura como esta: ¨Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios¨ (Mateo 19:23,24). Acerca de los pobres el Señor más bien ha dicho lo siguiente: ¨Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: ¨Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios¨ (Lucas 6:20).

No piensen que estamos alabando la pobreza ni tipificándola necesariamente como una bendición, pero sí estamos diciendo que el hombre en su condición de pobreza está en mejor posición para buscar a Dios, ya que ante la pérdida de toda esperanza terrenal, su corazón se vuelve a Dios en busca de socorro, mientras que el rico es traicionado por su necedad de poner su fe en las riquezas. El peligro del creyente que es pobre está descrito en el salmo 73 donde el escritor confiesa como por poco resbalan sus pasos al ver la prosperidad de los impíos: ¨ En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos¨ (Salmos 73: 2,3).Por eso, la óptica par juzgar el desequilibrio social en el mundo para el cristiano no está en las corrientes políticas de los hombres, sino en la Palabra de Dios, pues fíjese a la conclusión que llega nuestro hombre del salmo en cuestión: ¨Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí, Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos. Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer. ¡Cómo han sido asolados de repente! Perecieron, se consumieron de terrores¨ (Salmos 73: 16-19).

Asombrosamente en la contraparte de este salmo que es el Salmo 37 encontramos el siguiente consuelo para los creyentes carentes de fortuna material: ¨Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores¨ (Salmo 37:16).

Pero es bueno que se entienda que es por la fe en Jesús que somos salvos, no por ser pobres; y no es por ser rica que una persona irá al infierno, sino por ser incrédula e indolente. Si nos fijamos en la historia del rico y Lázaro narrada por Jesús en Lucas 16:19-31 nos daremos cuenta de esto. El rico con toda su espléndida riqueza fue a parar al infierno, sin embargo Lázaro, pese a su profunda pobreza terrenal, fue llevado al cielo. De seguro los proponentes de la dichosa prosperidad objetarán esta acción divina, catalogándola de ¨injustificada¨. La historia del rico y Lázaro, como muchas otras narradas en la Biblia, no cuadran con la teología de la prosperidad.

El cristiano que se afana en la búsqueda de la riqueza debería mirarse en el espejo de lo que le dice el apóstol Pablo a Timoteo acerca de esto: ¨Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre¨ (I Timoteo 6:9-11). Estas solas palabras deberían bastar para que nos demos cuenta de cuán divorciados de la verdad están aquellos que creen que la vida de prosperidad debe ser la señal que identifique el pueblo de Dios. Si hay un estigma que sí identifica a los seguidores de Jesús, es la cruz, y de esto es de lo que no hablan los que viven pintando pajaritos en el aire y predicando un evangelio sin sufrimiento.

3.- Dios Nos Ha Llamado a Ser Fieles Antes Que Exitosos.

Al pensar en esto, no puedo obviar las siguientes palabras de la Biblia que están relacionada con mayordomía: ¨Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel¨ (1 Corintios 4:1,2).

Es cierto que el cristiano debe buscar la excelencia en todo lo que hace, pero esa excelencia o éxito no se mide a la manera del mundo, sino a la manera de Dios. La iglesia más exitosa no es la que más ha crecido en cantidad de miembros o la que tiene mayores recursos económicos, sino la que se mantiene fiel al Señor no importando las circunstancias por la que esté pasando.

En el mensaje a las siete iglesias en Apocalipsis, a la iglesia de Esrmirna el Señor la alienta con estas palabras (y aquí me gustaría ver la cara de los que se crecen con la idea de la prosperidad): ¨Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás¨ Apocalipsis 2:9). Entonces a la que sí se creía que era rica, a la iglesia de Laodicea, el Señor la recrimina por su miseria espiritual: ¨Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo¨ (Apocalipsis 3:17). ¿Por qué ocurre esto? Porque el Señor no mira como nosotros, la apariencia, sino que juzga con verdad: ¨Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón¨ (I Samuel 16:7).

Dios premiará todo esfuerzo por alcanzar nuestros sueños siempre y cuando lo hagamos dentro de su voluntad y con el deseo de usar nuestros talentos y recursos para su causa. Y dentro de nuestras precariedades podemos estar confiados en aquel que nos enseñó a decir: ¨El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy¨ (Lucas 11:3).

Leandro González

Sermón predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 12 de septiembre de 2010.

lunes, 6 de septiembre de 2010

EL PECADO DE LA HOMOXESUALIDAD

Romanos 1: 24-27


¨Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío¨.

Definimos de plano la homosexualidad como un pecado porque la Biblia así lo define: ¨¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios¨ (I Corintios 6:9,10). Es nuestra responsabilidad llamar la atención a este mundo acerca de este inquietante tema.

La homosexualidad cada día se vuelve algo más cotidiano y apoyado por un gran sector de la sociedad, desde las más altas esferas hasta los estratos más bajos; a tal grado que en muchos países hasta se ha legislado en favor del matrimonio entre personas de un mismo sexo.

Todavía peor, existen iglesias que no tienen reparos en admitir entre su membresía a personas que abiertamente dicen ser homosexuales; hay iglesias que defienden esta conducta como algo normal, y hasta hay iglesias de sólo homosexuales. Hay pastores homosexuales, hay sacerdotes homosexuales y hasta hay concilios enteros que defienden el derecho de los homosexuales. En una cosa sí estamos de acuerdo, y es en el hecho de que no podemos impedir que una persona decida vivir su vida como le parezca, pero esto es muy diferente a estar de acuerdo, esto es muy diferente de patentar como buena y válida esta conducta.

Muchos que se sienten culpables por tener esta conducta se escudan diciendo que han nacido así, pero está demostrado hasta la saciedad que no se nace homosexual, sino que es una conducta adquirida, y los motivos son variados, de tal manera que si una persona que practica la homosexualidad desea salirse de esta desviación, bien puede encontrar ayuda para ser una persona normal y encontrar la solución de este problema. Pero existen muchos que aún estando convencidos de que la homosexualidad es un pecado, insisten en vivir de esta manera, y se revuelcan en el lodo cada vez más, sin importarles las consecuencias de su grave pecado.

Creo firmemente que en cualquier circunstancia de pecado que la persona se encuentre, si se arrepiente, Dios le perdona. Recordemos el caso de la mujer adúltera a la que el Señor Jesús perdonó, y le dijo: ¨Ni yo te condeno; vete, y no peques más¨ (Juan 8:11). El Señor perdona cualquier pecado, pero la persona perdonada debe apartarse de ese pecado. Hay una condición para que podamos ser perdonados por Dios, y es que exista un verdadero arrepentimiento.

No podemos llamar de otra manera a algo que Dios ya ha etiquetado, no podemos reconocer como bueno y válido algo que la Biblia condena. No importa que estemos en el Siglo XXI, eso no hace la diferencia, pues la Palabra de Dios es la misma, no cambia ni va a cambiar; lo que la Biblia llama pecado, será pecado por toda la eternidad: ¨El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán¨ (Mateo 24:35). Como ya hemos expresado en otra ocasión, es imposible adecuar la Biblia a los tiempos, antes bien, son los tiempos y los hombres los que deben adecuarse a la Biblia.

¡Qué bueno que tenemos la Biblia! ¿Qué sería del mundo sin la Biblia? Si no tuviéramos la Biblia entonces no tendríamos un patrón que defina qué cosa es buena o qué cosa es mala. ¡Gracias a Dios por su Palabra! El ser humano en su condición natural, no desea y le molesta, tener que ceñirse a las normas espirituales que Dios le ha trazado. Aunque tiene patrones para todo lo que hace, y defiende esos patrones hasta a riesgo de su propia vida, sin embargo desprecia los patrones que definen una conducta moral correcta, sólo por el hecho de que han sido dados por Dios.

El hombre quiere establecer sus propias reglas morales, así como ha establecido reglas para la vida comercial, para la vida política, para la vida laboral, etc., pero sucede que el hombre no está en capacidad de disponer esas leyes, porque él mismo es pecador. Pero se niega a observar y a respetar las leyes espirituales establecidas por Dios para su bien. Esto claramente define a un ser humano rebelde contra su Creador, y sabemos que esto es producto de la caída: ¨Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente¨ (I Corintios 2:14). Es necesario que el hombre nazca de nuevo y que se convierta en un hombre espiritual para que se dé cuanta de cuán equivocado está respecto de muchas cosas en su vida: ¨En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie¨ (I Corintios 2:15).

Mientras el hombre siga viviendo según sus propios principios, siendo él mismo un ser esclavo del pecado, se mantendrá en una condición que Dios no puede justificar. En este sentido el apóstol Pablo advierte a Timoteo acerca de la conducta depravada de la humanidad en los últimos tiempos: ¨También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos. Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados¨ (2 Timoteo 3:1-13).

Como podemos ver en este pasaje bíblico la condición del hombre que vive en pecado es muy triste, pues vive presa del engaño de Satanás. El enemigo le hace pensar que él es una persona importante porque se atreve a decir sin vergüenza alguna que él es homosexual, y de esta manera es ¨engañado¨ miserablemente. No es raro ver como se aplaude en nuestra sociedad a la persona que se declara abiertamente homosexual o lesbiana; hasta se le considera un héroe, una persona con mucho valor, porque se ha atrevido a declarar su vicio sin pudor alguno. Y en esta carrera en favor de la llamada preferencia sexual encuentra padrinos por todas partes, y organizaciones cuyo origen se fundamente precisamente en la defensa de los ¨derechos¨ de los que procuran legalizar el pecado. Pero lo que Dios ha dicho que es ilegal el hombre no lo puede legalizar con éxito, pues hasta la misma naturaleza y el propio sentido común le dicen al hombre las razones porqué Dios dice o hace algo. Por eso quiero que veamos que:

1.- La Homosexualidad es Pecado Porque Dios lo Dice.

Una cosa es mala porque Dios dice que es mala, esto es mucho más contundente que cualquiera otra argumentación. En la película ¨El que cambia los tiempos¨ se plantea la verdad de que Dios no cambia, sino que somos nosotros los hombres los que cambiamos y queremos cambiar lo que Dios ha establecido, todo esto en perjuicio de nosotros mismos.

Algunos podrán argumentar que Dios, al hacer al hombre, hizo un producto defectuso, y que por eso el hombre pecó; pero no, una cosa muy enfática que la Biblia nos dice en el relato de la creación es que ¨Dios hizo todo bueno¨, y lo reafirma cuando dice ¨en gran manera bueno¨: ¨Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera¨ (Génesis 1:31). Fue después de la caída que el hombre comenzó a manifestar conductas inadecuadas y torcidas. El sabio Salomón llega a la siguiente conclusión al ver el panorama del hombre sobre la tierra: ¨He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones¨ (Eclesiatés 7:29).

Satanás quiere quitar a Dios del escenario humano, quiere quitar la Biblia de los hogares y de las iglesias, porque eliminar todo esto sirve muy bien a sus propósitos. Muchos teólogos y predicadores le siguen el juego al diablo; note usted cuál es el estilo de muchos predicadores y de muchos artistas cristianos: Han eliminado de su vocabulario, por ejemplo, las palabras pecado, arrepentimiento, Dios, Jesús, etc., y las han sustituido por conceptos de la psicología. Han pasado a ser terapeutas que procuran hacer sentir bien a la gente, sin necesidad de confrontarlas con su realidad de pecado, que es la principal causa de su miseria espiritual. Por ese motivo no nos asombra que en este tiempo hasta existe una autora que ha realizado una Biblia de estudio para homosexuales y lesbianas que confronta a las traducciones bíblicas en las que claramente se enseña que ser gay es pecado. Usted puede encontrar referencias a esta versión aberrante entrando a Internet.

Los homosexuales están siendo admitidos en muchas congregaciones tal cual son, sin la necesidad de que dejen de ser homosexuales. Estos falsos ministros del evangelio y estas falsas iglesias actúan en franco desafío de las Sagradas Escrituras, que nos dice: ¨¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios¨ (I Corintios 6:9-11).

El venir a Cristo nos confronta con un pasado, con una vieja vida que debe ser dejada atrás y despojada de todo lo pecaminoso, y una nueva vida que debe empezar, donde todo lo malo que antes hacíamos debe ser sepultado: ¨En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad¨ (Efesios 4: 22-24).

Las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas con fuego y azufre que cayó del cielo, porque el pecado había llegado a su máxima expresión con la homosexualidad, de tal modo que la palabra ¨sodomía¨ ha venido a tipificar este tipo de conducta aberrante. Usted puede leer todo el relato de este acontecimiento en Génesis 19. La presencia de los ángeles en la casa de Lot implicaba la grave sentencia que se había dictado contra aquellas ciudades impenitentes. La sociedad de hoy ha llegado a los niveles de perdición de Sodoma y Gomorra. La homosexualidad es algo tolerado, permitido y aplaudido por el mundo, por eso creemos que a este mundo le queda muy poco tiempo, los ángeles de Dios están llegando a ejecutar su juicio.

2.- La Homosexualidad es Pecado Porque Contradice el Mandamiento Divino de la Procreación.

Cuando Dios creó al hombre le dio un mandamiento respecto de su responsabilidad de multiplicarse sobre la tierra: ¨Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra¨ (Génesis 1:28). Una de las razones más importantes que justifican las relaciones sexuales es la procreación, y este motivo en la relación hombre-mujer robustece los propósitos de placer y comunión que también plantean las relaciones sexuales. Las personas gays no pueden llenar este cometido, pues su relación es estéril de principio a fin, una relación sin fundamento moral, sin fundamento antropológico y sin fundamento escritural.

Dejar la tierra sin humanos es lo que ocurriría en el mundo si todas las personas fueran homosexuales. Si no hubiera relaciones heterosexuales, no se podría perpetuar la especie; y en un periodo relativamente corto, la humanidad desaparecería del planeta. Aunque se usara la inseminación artificial, llegará un día en que la apatía de las mujeres hacia lo establecido por Dios provocará una negativa rotunda a los embarazos, y por ende, a la perpetuación de la especie.

Pero si se llegara a usar sólo la inseminación artificial para la concepción, se crearía un mundo monstruoso, donde el afecto familiar desaparecería y muchos otros aspectos de la familia no podrían ser considerados. El concepto de matrimonio, según el hombre, ya tiene otro sentido con la legalización de las uniones homosexuales. Criticamos la inseminación artificial, así como criticamos la homosexualidad, pues en este juego entran cuestiones que pueden llegar a ser igualmente pecaminosas, un tipo de adulterio y de fornicación tecnificados, que por su sutiliza pretende disfrazarse de altruismo y humanismo, la vieja prédica de que el fin justifica los medios.

3.- La Homosexualidad es Pecado Porque Es Dañina.

La homosexualidad es una conducta aprendida o adquirida, y son muchos los factores que pueden contribuir a este mal. Por eso es muy importante que los padres vigilen la conducta de sus hijos desde que son niños y estén pendientes del tipo de compañía que eligen.

Algunas personas son homosexuales porque sufrieron abusos cuando eran niños, y estos abusos por lo general provienen de familiares y amigos de la casa. Los psiquiatras pueden ayudar a muchas personas con este problema a reencontrar la senda correcta de su verdadera sexualidad, pero esto debe ser atendido con prontitud, antes que la persona se pierda en ese mundo equivocado.

Vemos con mucha pena que existe una especie de moda entre muchos artistas, principalmente en la rama del diseño, que dicen sentirse atraídos a la homosexualidad, alegando que el arte los lleva a eso, pero esta es una manera de justificar un mal hábito que debe ser rechazado por nocivo y perverso. Muchas veces esto comienza como un chiste, al vestirse el hombre de mujer o la mujer vestirse de hombre y hacer payasadas en espectáculos travestistas, una diversión que arrastra a la desviación y hasta al transexualismo, una cosa tan grosera.

La homosexualidad o el vicio de la sodomía es algo que puede lesionar a otras personas, implicadas de manera involuntaria, como es el caso de la pederastia, un crimen contra los niños cometido por personas de mente sucia. Mucho se ha hablado acerca de este mal en los medios de comunicación, señalando escándalos que comprometen a líderes de iglesias. De este tipo de abuso se derivan trastornos psíquicos y enfermedades que pueden ser mortales, como es el caso del Sida.

La Homosexualidad ha sido la evidencia de la decadencia de grandes civilizaciones como la griega y la romana. Aquí es bueno que expliquemos que el afecto entrañable entre David y Jonatán no puede ni debe ser catalogado como que eran homosexuales, sino que eran grandes amigos, ya que si David hubiera sido homosexual, habría sido confrontado por algún profeta de su tiempo por esta in conducta, pues sí fue duramente confrontado por causa de su pecado de adulterio. De haber sido homosexual hubiera sido reo de muerte, pues el código de la ley era drástico en este sentido: ¨Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre¨ (Levítico 20:13). Lo que sí podemos decir de David es que tuvo varias esposas, lo cual es todo lo contrario de ser homosexual. Y aunque la poligamia era una costumbre en la antigüedad es claro que es también una conducta condenada por la Palabra de Dios.

Finalmente diremos que la persona homosexual se queja de no ser aceptado como él quiere, pero su gran problema es que él mismo o ella misma no se han aceptado como Dios les ha hecho. Necesitan encontrarse a sí mismos con su verdadero yo, y de una vez por todas asumir el rol de su sexualidad tal y como Dios lo determinó cuando fueron concebidos. El homosexual y la lesbiana necesitan arrepentirse de ese y de todos sus pecados para poder ser perdonados por el Señor y ser así nuevas criaturas.

Leandro González



Mensaje predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 5 de Septiembre de 2010.